ABC
«Ya no se puede vivir en Roma... ¿Qué sitio hay para la tranquilidad? La ciudad se sostiene con el alquiler de las casas... Nos mata el ruido de las carretas en los cruces estrechos y los insultos de los conductores de ganado». Así describía la vida en la antigua capital del imperio el poeta Juvenal. Cuenta que sus calles tenían una mezcla vibrante y caótica de comercio, ruido e inmundicia. Esa Cosmópolis, plagada de tribus, conserva aquella efervescencia y cierta picardía sobre un escenario inigualable. Como Sevilla. Caía la noche del viernes y vi retratada en aquella crónica de Juvenal de hace 20 siglos la Sevilla del XVI y la de hoy. Una ciudad de farándula, de curas, de artistas... Ver Más
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