Cope Zaragoza
El Betis ha desaprovechado una oportunidad de oro para haber cerrado virtualmente su pase a la Champions la próxima temporada. A pesar de que el punto cosechado en San Sebastián puede ser importante al final de la temporada, la sensación es de un sabor de boca muy amargo tras dejar escapar una ventaja de 0-2. Todas las miradas apuntan a una persona por encima del resto: Manuel Pellegrini. Al técnico chileno se le acusa de ser el máximo responsable de que el equipo se muestre como "uno de los peores equipos defensivamente trabajados de toda la categoría", incapaz de cerrar el partido cuando lo tenía a favor. Las decisiones controvertidas del entrenador comenzaron desde la alineación inicial al cambiar el doble pivote que tan buenos resultados había dado. Esta decisión ha sido calificada como una "frivolidad", sugiriendo que Pellegrini podría haber estado pensando en el partido del martes antes de jugar el del sábado. A pesar de todo, el equipo logró ponerse 0-2 por delante, pero la gestión desde el banquillo en la segunda mitad ha sido el principal foco de las críticas. Los cambios realizados por el técnico han sido descritos como "totalmente incomprensibles" y han terminado por desarmar al equipo. La elección de Riquelme como uno de los primeros cambios o la tardanza en dar entrada a otros jugadores son algunas de las decisiones cuestionadas. Se considera que Pellegrini "se ha dedicado a, de lo que tenía que elegir, quitar lo mejor". Los cambios "han sido temerarios, absolutamente temerarios", desproveyendo al Betis de sus mejores jugadores y dando lugar a un equipo mucho peor sobre el césped. El resultado de esta gestión fue un equipo que "no ha perdido de puro milagro". El rival logró empatar el partido a dos y dispuso de dos ocasiones clarísimas, además de dos goles anulados por fuera de juego, lo que evidencia la fragilidad con la que el Betis terminó el encuentro. Esta situación no es nueva para el equipo, ya que se repiten patrones de partidos importantes que se escapan, como el 0-2 en el derbi o el 0-2 contra el Braga. En todos ellos, el equipo dejó que le "comieran la tosta" en días clave, con un Pellegrini que "vuelve a equivocarse y tira el equipo por tierra". La conclusión es contundente: el Betis es "uno de los peores equipos trabajados sin balón de toda la categoría". La responsabilidad, según las críticas, es "única y absoluta del entrenador", que con sus decisiones de hoy "se ha pegado un tiro en el pie".
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