Diario Libre
Hace unos años, reconozco haber quedado fascinado con el contenido de un texto breve, irónico y cautivador de la autoría del irreverente y acucioso escritor sudamericano, Eduardo Galeano , a propósito del Día de la Ciencia , donde con una originalidad impactante y envidiable plasma uno de esos tantos contrastes que, en la actualidad, se registran en el ejercicio profesional de la medicina . El contenido aludido forma parte de la interesante obra Los Hijos de los Días , en donde el avieso autor, entre otras cosas, nos hace tener siempre presente que “ cada día nace una historia, porque estamos hechos de átomos , pero también de historias”. Se trata de una formidable ocurrencia que pone de manifiesto una verdad de Perogrullo , digna de asimilar, además de ser una disparidad que podría terminar seduciéndonos, evidenciando un humor introspectivo que difunde una moraleja inquietante . En pocas palabras, el audaz y prolífico narrador uruguayo expone lo siguiente: “El médico brasileño Drauzio Varella ha comprobado que el mundo invierte cinco veces menos dinero en la cura del mal de Alzheimer que en estímulos para la sexualidad masculina y en silicones para la belleza femenina. -De aquí a unos años - profetizó -, tendremos viejas de tetas grandes y viejos de penes duros , pero ninguno de ellos recordará para qué sirven”. Así de simple … ¿Qué le parece…? ¡¡ Saque usted sus conclusiones …!!
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