ABC
A Shirley MacLaine le encantaba comer. Hitchcock lo sabía al rodar 'Pero… ¿Quién mató a Harry?', su primera película. Se ponían ciegos. Contaba que tomaban tortitas, gofres, huevos, tocino, cereales con azúcar y nata…Ni Michael Phelps desayunaba tanto. «Engordaba sin parar. Un día me llamó el jefe del estudio y me dijo que qué estaba haciendo. 'Esta es tu oportunidad, podrías llegar lejos'. 'Es que tengo hambre. Y a Hitch le gusta que coma con él. Además, es gratis'». Lo cuenta, aunque es todo material de archivo, en el documental ' Imparable Shirley McLaine ' (Movistar+). A la vez empecé a ver en HBO Max una serie polaca, ' Un hombre decente ' (un médico, un padre, otro padre, un hospital). Las casas y los coches son los mismos que pueden salir en 'Big Little Lies' o una así. Recuerdas viéndola que en Polonia no existe el euro, sigue el zloty. La premisa es la de más de una serie, como 'Your honor'. Pavel ( Krzysztof Czeczot ), un señor normal, pone su vida patas arriba por proteger a su hijo. Un cirujano al que ya vemos en el primer capítulo con un cadáver en el maletero. Cuando te metes en el lío ya no puedes salir. Qué es la honradez, qué la culpa. Y cómo los viejos traumas acaban engordando una situación límite para dar lugar a una ficción densa, con la consistencia de una cortina de felpa, como escribió MFK Fischer del olor del pan de jengibre de Dijón. Un desmoronamiento moral que te puede tocar a ti. Estamos a dos malas decisiones del desahucio y a un metro de volvernos tarumbas. Sigo con Shirley. No tiene el documental nada de especial más allá de Shirley McLaine, pero eso es suficiente. Las entrevistas. Lo mal que se llevaba con Vincente Minnelli («Dirigía las alfombras y los decorados. No entendía a las personas»), su amistad con el 'Rat Pack' («era su mascota»), lo porculera que fue Debra Winger . O que a las actrices se las trataba mejor con el código Hays que en los 70 cuando los actores, como su hermano, se metieron a directores y a las mujeres las metieron en la cama. No se detienen en 'La calumnia', la película de William Wyler sobre la obra de Lillian Hellman y donde compartió protagonismo con Audrey Hepburn . A propósito de esa historia real sobre dos profesoras acusadas de ser lesbianas, ha vuelto Fina a ' Sueños de libertad '. No destripo nada porque iba a volver después de que Alba Brunet tuviera a su hijo (razón por la que mandaron al personaje a un quinto pino amenazada por el marido de su novia). Y Antena 3 ha estado promocionando la vuelta con escena del encuentro entre Marta ( Marta Belmonte ) y Fina. Ya ha pasado en los capítulos de preestreno en Atresplayer. Si Camba decía que los españoles iban a Alemania a hacerse sabios, Fina ha ido a Argentina a hacerse moderna. Vuelve con pantalones. Qué dos mujeres Marta y Alba. Marta y Fina. Otra de Shirley McLaine: «Mi padre decía que su mejor trabajo lo hizo en la cama. Al menos dos veces».
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