Faro de Vigo
Pocos proyectos empresariales duran un siglo, pero el Colegio Santo Ángel, en O Couto, puede presumir de ello: de haber cumplido cien años de formación. En sus inicios, su labor era estrictamente solidaria, funcionando como orfanato para niñas sin recursos por expreso deseo de su benefactora, la marquesa de Atalaya Bermeja —doña Angelita Varela—, propietaria del fabuloso palacio que era su residencia. Ella otorgó la gestión del centro a las Calasancias.
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