La Opinión de Murcia
Imaginemos que en un crucero de ruta por el Mediterráneo se produce un brote infeccioso por un raro virus que causa una enfermedad grave, aunque al parecer poco contagiosa; hace escala, pongamos por caso, en Trípoli. La OMS, de la que España es miembro, analiza la situación y concluye que dada la falta de medios sanitarios en tal puerto, debe abandonarlo y dirigirse a Cartagena, sigamos poniendo por caso, para afrontar la situación con las excelentes infraestructuras sanitarias de la Región de Murcia. ¿Deberíamos negarnos a recibirlo, convirtiendo el crucero en una versión de La balsa de la Medusa vagando por el Mediterráneo?
Go to News Site