El Periódico Extremadura
La calle Ancha guarda una de esas arquitecturas que no se explican de un solo vistazo. A pocos metros del hotel restaurante Atrio, en pleno corazón monumental, la casa palacio Paredes-Saavedra se levanta como un edificio atravesado por el tiempo. Fue casa fuerte en el siglo XIII, palacio en el XVI y ahora es una extensión silenciosa y singular del universo Atrio: once suites donde la historia no se ha borrado, sino que ha sido incorporada al presente.
Go to News Site