ABC
Daniel Dubois (23-3-0) soltó anoche toda su dinamita en Londres para arrebatar a su compatriota Fabio Wardley (20-1-1) en cinturón de campeón de los pesados de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). Fue una de las mejores y más vibrantes peleas de los pesos completos de los últimos meses o quizás más allá. No habían pasado ni 30 segundos cuando el campeón aún invicto conectó una derecha que Dubois trató de esquivar pero le impactó en la parte alta de la cabeza y lo llevó a la lona. Se recompuso y se llevó el segundo asalto, pero la clave del combate estuvo en el tercero. El campeón volvió a conectar una de sus letales derechas y el Greenwich se tambaleó. Fabio fue a terminar el trabajo y Dubois, viéndose aturdido, prefirió hincar la rodilla en la lona de forma voluntaria y usar la cuenta de protección del referí. Ese asalta volvía a ser un 10-8, pero lo cierto es que Wardley sólo fue superior en los dos que derribó a su compatriota. El resto de la contienda fue una sucesión de golpes de Dubois de una dureza extraordinaria. Mérito y corazón del de Ipswich para aguantar puños que eran de KO inmediato y recibir semejante golpiza de once asaltos sin tocar la lona más que con las plantas de los pies. Daniel 'Dinamita' Dubois fue castigando cabeza, cuerpo y alma del campeón hasta dejarlo como un eccehomo. El médico lo revisó dos veces, pues tenía la nariz partida como por un rayo y un ojo prácticamente ciego. Tras cada uno de los últimos asaltos, Fabio caminaba renqueante hasta su esquina, como un alma en pena, ya sin piernas . Y un boxeador sin piernas es como un coche sin gasolina: condenado a agacharse para las esquivas y probar suerte tirando volados. Eso no podía seguir, y el árbitro lo habría detenido mucho antes si no fuera una pelea de 'pay per view' entre dos colosos británicos con un cinturón en juego. Quizás debió hacerlo la esquina de Wardley. Le preguntó su entrenador si podía continuar. ¿Y qué dijo el pupilo? Que sí, como hacen los gladiadores y los grandes campeones, que no se rinden. Pero para eso está la toalla , para que la arrojen por ti cuando la salud está comprometida. Golpe de autoridad el de Dinamita para volver a llamar a la puerta del dominador de la división y segundo mejor libra por libra mundial (la clasificación que compara a boxeadores de todos los pesos) de The Ring, Oleksandr Usyk. El ucraniano debería vencer sin problemas a Rico Verhoeven el próximo 23 con las pirámides de Giza de fondo y quizás cerrarse la trilogía con Dubois. El veterano Usyk ganó las dos peleas anteriores -la primera con polémica; la segunda con autoridad-, pero el británico se ha ganado a pulso la revancha de la revancha. En la arena de Manchester estaba observando otro inglés, el tan joven como letal Moses Itauma . No me canso de decirlo: está llamado a ser el próximo gran campeón de los pesos pesados. Veremos cómo se arreglan los próximos combates.
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