Diario de Noticias
En un autobús con rumbo Barcelona-Madrid, Dembo rozó varias veces su zapatilla con la pierna del pasajero sentado a su lado. Cada vez que este se agachaba para limpiarse, Dembo le decía “perdón, perdón”, en inglés. Entonces, el viajero le preguntó: “¿Tú de dónde eres?”. Y Dembo contestó: “De Gambia”. Sin poder si quiera llegar a imaginarlo, en aquella breve conversación, una de esas que se tienen por mera cordialidad, residía la posibilidad de conocer a su hijo y reencontrarse con su mujer, a la que se vio obligado a dejar atrás cuando todavía estaba embarazada.
Go to News Site