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Después del esplendoroso y multitudinario fin de semana vivido en el Valle, Toledo volvió este domingo la mirada hacia otra de sus tradiciones más antiguas y queridas: la romería en honor a Nuestra Señora de la Bastida y la Santa Cruz. Aunque esta vez el cielo gris, el frío impropio de mayo y la amenaza constante de lluvia deslucieron parcialmente una celebración que, además, coincidió con otros focos festivos de la ciudad, como la romería del Rocío en Safont. Aun así, la Virgen de la Bastida volvió a salir al encuentro de sus fieles. Y lo hizo resistiendo al tiempo incierto, entre claros, nubes y algunas gotas que obligaron a acortar el recorrido de la procesión para evitar males mayores.... Ver Más
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