Ultima Hora Mallorca
La película The Good Shepherd, (El Buen Pastor), dirigida por Robert de Niro, ofrece un retrato del nacimiento de la CIA a través de un hombre que sacrifica su vida personal en nombre del secreto y el poder. Creo que Joe Pesci, que encarna a Joseph Palmi, dice en algún momento algo parecido a: «Soy lo que soy, aunque me pese». No es una consigna heroica, sino una constatación casi amarga. En un mundo de lealtades cruzadas, máscaras y silencios, ser uno mismo no siempre es un valor premiado; a veces es un riesgo. En todo caso, la autenticidad no es una coraza suficiente en la película porque el personaje termina eliminado. Podría parecer, entonces, que la sinceridad radical conduce al choque con el sistema, con los otros o con ambos. Sin embargo, cambiar de piel, adoptar rasgos ajenos exige un esfuerzo constante de representación para no «salirse del guion». Y ese desgaste termina pasando factura. La cuestión es saber dónde termina un ajuste legítimo y dónde empieza la renuncia a uno mismo.Ser genuino no significa ser inflexible ni desconsiderado. No se trata de imponer la propia verdad como si fuera absoluta, ni de ignorar el efecto que nuestras palabras o actos tienen en los otros. La libertad de uno termina donde empieza la del prójimo. Dentro de ese marco hay un espacio amplio para la autenticidad que no debería ser visto como amenaza, sino como riqueza. Quizá el verdadero reto sea encontrar una forma de ser fiel a la propia naturaleza sin romper el tejido común. Eso requiere valentía para sostener lo que uno es cuando sopla viento en contra y humildad para reconocer cuándo es necesario cambiar. Vivir como otro puede ser más seguro, pero también más pobre. Vivir como uno mismo entraña riesgos, pero es también la única posibilidad de coherencia profunda. Tal vez no se trate de proclamarse tal cual uno es «aunque pese», sino de aprender a serlo con sentido, con límites y con una cierta serenidad. Sin disfraces innecesarios, sin intentar volverse blanco como Michael Jackson, pero también sin olvidar que duerme, duerme negrito, que tu mama está en el campo, negrito (y no le pagan).
Go to News Site