Ultima Hora Mallorca
Las guerras largas tienen un efecto devastador añadido al horror cotidiano de la destrucción y la muerte: acaban normalizándose. Ucrania corre hoy ese riesgo. Más de tres años después de la invasión rusa, el conflicto parece haberse ido desplazando lentamente hacia un segundo plano de la atención internacional, eclipsado por nuevas crisis geopolíticas, por el ruido político permanente y por la propia fatiga informativa de las sociedades occidentales. Pero la realidad sobre el terreno continúa siendo brutal. La supuesta tregua de tres días anunciada recientemente apenas ha servido para confirmar la fragilidad de cualquier expectativa de desescalada. Mientras se suceden los gestos diplomáticos y las declaraciones calculadas, los ataques continúan, las ciudades siguen siendo bombardeadas y la población civil continúa pagando el precio más alto de una guerra que dista mucho de haber terminado. Cada jornada deja nuevas víctimas, nuevos desplazados y nuevas familias rotas.
Go to News Site