Cope Zaragoza
La huelga indefinida en la enseñanza pública valenciana ha comenzado este lunes, generando una enorme preocupación entre los más de 60.000 alumnos de segundo de Bachillerato. A poco más de tres semanas para las pruebas de acceso a la universidad (PAU), del 2 al 4 de junio, la incertidumbre sobre cómo afectará el paro a su evaluación final y a sus notas es la principal inquietud. Los estudiantes sienten que todo el trabajo del año está en juego. "Después de todo el esfuerzo que hemos puesto en el curso y la presión por conseguir las notas que queremos, toda esta situación no nos está ayudando, sino que nos está perjudicando y nos crea dudas sobre qué va a pasar con nuestras notas", lamenta una alumna. La ambigüedad de los servicios mínimos, que solo garantizan "las actuaciones imprescindibles para la evaluación final", no hace más que aumentar el desasosiego. Esta sensación de no saber qué ocurrirá es generalizada. "No sabemos qué profesores van a hacer la huelga, cuáles no, en qué consisten los servicios mínimos, si los exámenes que teníamos el lunes que nos han cambiado al martes se van a poder hacer", explica otra estudiante a COPE, que resume el sentir de muchos: "Esto decide nuestro futuro". La preocupación es máxima para "la gente que quiere hacer la PAU o la gente que quiere entrar a ciclos superiores", ya que necesitan sus notas finales de bachillerato. El temor va más allá de los exámenes finales y las calificaciones. La posibilidad de que el calendario de la selectividad se vea alterado es una duda que inquieta a muchos. "Que muchas personas tengan dudas sobre qué pasará con nuestros resultados finales y si la fecha de la PAU se verá afectada o no con el simple hecho de que la huelga sea indefinida", señala una de las afectadas. A pesar de la angustia, los alumnos muestran empatía con las reivindicaciones de sus profesores. "Estamos concienciados de que los cambios y las mejoras en el ámbito educativo son muy necesarios, ya que nosotros lo vivimos", afirma una joven. Sin embargo, no oculta la difícil posición en la que se encuentran: "Pero a nosotros nos está afectando doble esta situación, porque estamos viviendo todos esos problemas en el ámbito educativo y estamos sufriendo la situación de querer cambiarlos". Mientras, desde la Consellería de Educación insisten en su voluntad de diálogo. El secretario autonómico, Daniel McEvoy, ha asegurado que "hay un calendario establecido para negociar muchas de las cuestiones que se plantean". Este domingo recordaba que en la reunión del pasado jueves se reafirmaron "en ese calendario de negociación" y se puso sobre la mesa "la cuestión salarial con una primera oferta que hicimos a las fuerzas sindicales". Desde la Generalitat también se ha pedido responsabilidad a los docentes para cumplir con los servicios mínimos.
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