Cope Zaragoza
Desde que el calendario se confecciona de manera dirigida el clásico se coloca en el tramo final de campeonato con la idea de que sea un partido clave para decidir la competición, a cuatro jornadas del final. Desde un punto de vista comercial tiene toda la lógica. Lo normal es que sea un encuentro trascendente pero no decisivo como esta vez. Por primera vez en la historia el Barça tenía la oportunidad de proclamarse campeón en su estadio y no la ha desperdiciado. Esta vez el guion siguió lo previsto en las tertulias previas. El Barça enchufado desde el principio, buscando la sentencia, empujado por un Camp Nou lleno hasta la tercera gradería en construcción. En el minuto 18 ya ganaba 2-0. El Real Madrid parecía buscar cumplimentar el trámite cuanto antes, sufriendo el menor daño posible. La semana ha evidenciado ante la opinión pública la división del vestuario y pocas horas antes del partido se confirmaba que su estrella se quedaba en casa. El Barça salió del Santiago Bernabéu a finales de Octubre con cinco puntos de desventaja sobre su rival y seis meses después le saca catorce. Los blaugrana tienen el rumbo muy bien trazado. El entrenador es un personaje querido y respetado por el vestuario y la afición. Los jugadores están unidos aunque como en todos los vestuarios los que juegan siempre estarán más contentos que los que no. Ayer había nueve españoles en la alineación, cinco catalanes, cinco de La Masía, y Yamal en la grada. A pocas horas del partido nos enteramos del fallecimiento del padre de Flick, seguro que una motivación más para que los futbolistas le dedicaran la victoria al míster, manteado nada más terminar el partido. La celebración nos deja algunas imágenes que explican lo que es el Barça hoy. Casadó y Balde celebrando entre la afición el título en la Plaça Catalunya. La peña del Bicing volvió a la carga con Olmo, Eric García y Pedri paseando por las calles de la ciudad. Y Joan Laporta bailando a altas horas en el Luz de Gas pensando… otra vez me ha salido bien, bendito el día en que aposté por Hansi Flick. Dos ligas en dos años, más dos Supercopas de España, más una Copa del Rey ganadas al Real Madrid de Mbappé. El ‘ganas de volver a veros’ hecho realidad. Mientras tanto el Real Madrid encadena dos temporadas en blanco y devora entrenadores: Ancelotti, Xabi Alonso, Arbeloa… En breve se anunciará la renovación del alemán y… ¿la llegada de Mourinho?
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