La Opinión de Málaga
Tras el estreno del Giro en Bulgaria, el pelotón utilizó la jornada de descanso para el traslado a Italia, a su escenario natural, al que llega mermado por las caídas que han eliminado a varios favoritos y la peculiaridad del fenómeno Thomas Silva, el uruguayo que, vestido de rosa, ha puesto a su país en el mapa del ciclismo mundial.
Go to News Site