Cope Zaragoza
La nueva alcaldesa de Lugo, Elena Candia, ha comenzado su mandato con una intensa agenda de trabajo para tomar las riendas del Ayuntamiento. Tras prosperar la moción de censura que la semana pasada puso fin a 27 años ininterrumpidos de gobiernos de izquierda, diversos colectivos de la ciudad ya han solicitado reuniones para plantearle sus principales demandas. Las primeras reuniones de Candia han sido con los representantes de los trabajadores, como el comité de empresa y la junta de personal. Sesé Barrera, delegada sindical de Comisiones Obreras (CCOO), ha calificado este primer encuentro como una "toma de contacto" y espera una nueva convocatoria para abordar asuntos pendientes. Los sindicatos urgen al nuevo gobierno municipal a "poner encima de la mesa muchas cuestiones atrasadas" que, según denuncia, el anterior gobierno no quiso negociar. Entre las prioridades sindicales se encuentran la negociación de la jornada laboral, la apertura de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), que lleva siete años sin ser actualizada, la carrera profesional o el plan de igualdad. Además, CC.OO reclama que se ponga en funcionamiento el comité de acoso y el de seguridad y salud laboral. Por su parte, la Asociación de Veciños Centro de Lugo también ha pedido una reunión con la alcaldesa. Su vicepresidente, José Castro, ha señalado que su principal preocupación es el mal estado del pavimento en las zonas peatonales, con "muchas losas levantadas" que suponen un peligro para los viandantes. Los residentes quieren conocer los planes del nuevo gobierno para reparar calles como la Rúa Nova, San Marcos o Quiroga Ballesteros. Otro de los grandes temas para este colectivo es el futuro del antiguo pabellón de la OJE (Organización Juvenil Española), unas instalaciones abandonadas en el corazón de la ciudad, pero con gran potencial, dada su ubicación y la necesidad de lugares habilitados para la práctica deportiva en esa zona de la capital lucense. "Llevamos mucho tiempo peleando para que se arregle el pabellón", ha afirmado Castro, quien considera que el cambio de gobierno puede ser "una oportunidad para que tenga solución por fin, después de tantísimos años". Desde la Plataforma S.O.S Milagrosa-Lugo Norte, su portavoz, Fernando Toubes, ha indicado que, aunque están dispuestos a dar un tiempo a la nueva alcaldesa para que se asiente en el cargo, hay temas urgentes que tratar. La seguridad ciudadana es una de sus preocupaciones, y plantean la posible instalación de cámaras de vigilancia en zonas conflictivas, pero lo más inmediato es la aprobación de una ordenanza cívica y otra que regule la colocación de terrazas en espacios públicos. Toubes ha recordado que con el anterior gobierno mantenían "contactos institucionales continuos" y presentaron propuestas para la elaboración de esas ordenanzas. "Ahora queremos retomar estos temas", ha declarado, a la espera de que pronto puedan mantener una reunión con el nuevo gobierno municipal para "poner sobre la mesa los asuntos pendientes". Finalmente, los propietarios de negocios en la Plaza de Abastos también aguardan una reunión con Candia para solicitar una nueva regulación de su actividad, especialmente en lo relativo a los horarios. Mari Paz, propietaria de una pescadería, ha explicado parte del problema: "Toda la vida, la plaza abría los martes y viernes a las 6 de la mañana, pero ahora es a las 7". Esto les obliga "a esperar una hora tirados en la furgoneta" cuando llegan con el producto fresco de los puertos. "Cuándo se ha visto en este país tener que pedir permiso para trabajar", ha sentenciado. Además de los horarios, los comerciantes agilidad en las nuevas contrataciones de los puestos, ya que "hay mucha gente interesada, pero la tramitación hasta ahora iba muy lenta". También reclaman un acceso para los industriales fuera del horario de apertura, ya que actualmente no pueden entrar a sus negocios si, por ejemplo, "salta una alarma en un día festivo". Mientras atiende a los colectivos, el nuevo gobierno local ya ha tomado sus primeras decisiones simbólicas. En el perfil de redes sociales del Ayuntamiento, se ha sustituido la silueta de la muralla en color rojo, corporativo del Partido Socialista, por el escudo de la ciudad. También se ha retirado la bandera de Palestina de la fachada Centro Cultural O Vello Cárcere, una decisión muy criticada por el BNG.
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