Diario de Noticias
Hubo dos momentos que parecieron marcar un antes y un después en la temporada de este Barcelona campeón. El 31 de agosto, tras jugar contra el Rayo Vallecano y firmar un empate a uno en la tercera jornada de LaLiga, Hansi Flick percibió una amenaza y quiso prevenir de manera urgente antes de que el peligro fuera ya un mal instaurado: “El año pasado jugamos y trabajamos como equipo, y lo más importante es que no haya egos, porque esto mata al éxito del equipo”. El técnico alemán quería erradicar los excesos de individualismos y la soberbia, que erosionan el rendimiento colectivo, siendo crucial el compromiso de grupo por encima del resto.
Go to News Site