El Plural
El programa Siempre Acompañados de la Fundación "la Caixa" ha cumplido 10 años trabajando para dar respuesta a la soledad no deseada en las personas mayores. Este desafío social —que afecta a una de cada cinco personas en España— presenta realidades diferentes según la historia personal, las pérdidas vividas y la red de apoyo de cada individuo. Javier Yanguas y Marije Goikoetxea han expicado las múltiples formas que adopta la soledad en esta etapa de la vida. "Nacemos solos, vivimos solos y morimos solos", decía Orson Welles. La frase refleja una realidad inherente a la experiencia humana: a lo largo de la vida, cualquier persona atraviesa momentos de soledad, una sensación que muchas veces no se elige, sino que surge a raíz de una situación de vulnerabilidad o de un acontecimiento inesperado. Javier Yanguas, gerontólogo, psicólogo y director científico del programa de Personas Mayores de la Fundación "la Caixa", lo resume así: "La soledad no es una epidemia ni una enfermedad, sino que es parte de la condición humana, un sentimiento tan común como la tristeza o la alegría". La cuestión, explica, aparece cuando ese sentimiento deja de ser puntual y se instala en el día a día, afectando al bienestar emocional y a la calidad de vida. Yanguas señala que, desde el programa Siempre Acompañados de la Fundación "la Caixa", trabajan para romper con la visión simplista de este fenómeno. La soledad no significa únicamente no tener relaciones sociales. "El reto más acuciante es su complejidad", sostiene. La soledad tiene dimensiones emocionales, relacionales y existenciales. Además, está profundamente vinculada a la vulnerabilidad, las pérdidas y las transiciones vitales, que suelen actuar como aceleradores. "A veces depende del estado de ánimo. Puede que sintamos que nadie nos aprecia. Y también está la soledad existencial, por poner otro ejemplo, relacionada con el sentido de la vida, con el propósito". La soledad, además, rara vez aparece de manera aislada, sino que suele convivir con crisis personales, patologías como la depresión, enfermedades o relaciones familiares complejas. Por ello, Yanguas defiende la necesidad de adoptar una mirada más profunda y poliédrica, así como plantearse preguntas que permitan comprender realmente a quienes atraviesan esta situación. "Solo así podremos intervenir y acompañar de forma más personalizada, y facilitar que las personas puedan empoderarse y hacer frente a estas situaciones". Bajo esta perspectiva, el programa Siempre Acompañados ha desarrollado una metodología centrada en la intervención individualizada, con el objetivo de empoderar a las personas mayores en situación de soledad, situándolas en el centro de su propio proceso de envejecimiento y fomentando relaciones de apoyo y bienestar. Tras más de una década de trayectoria, el proyecto se ha consolidado como una iniciativa pionera tanto por su enfoque como por su modelo de intervención, atendiendo ya a 3.664 personas mayores. Cuando desaparece alguien importante, también cambia nuestra identidad En el siglo IV a. C., Aristóteles definió al ser humano como zoon politikón, un ser social por naturaleza, concebido para vivir en comunidad. "Nos hacemos con los demás, en la...
Go to News Site