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Historia medieval, deporte en la naturaleza y un castillo del siglo X en este pequeño pueblo del Pirineo catalán | Collector
Historia medieval, deporte en la naturaleza y un castillo del siglo X en este pequeño pueblo del Pirineo catalán
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Historia medieval, deporte en la naturaleza y un castillo del siglo X en este pequeño pueblo del Pirineo catalán

El río Noguera Pallaresa, la montaña y una histórica fortaleza definen el carácter de esta villa leridana La ruta que te permite descubrir otro Pirineo: iglesias románicas Patrimonio de la Unesco y lagos de alta montaña Enclavado entre los imponentes Pirineos catalanes y bañado por el caudal del río Noguera Pallaresa, se encuentra Sort. Es la capital del Pallars Sobirà (Lleida), un destino de referencia para los amantes del deporte en la naturaleza. A pesar de ser una villa pequeña, cuenta con una amplia oferta de actividades para quienes la visitan: desde la adrenalina en sus aguas hasta la calma de sus altos picos rocosos. Sort es, en sí mismo, un poblado pequeño. Lo habitan algo más de 2.100 personas, pero su estética medieval, su cálida vida rural y, sobre todo, su entorno natural atraen a todo tipo de visitantes durante todo el año. Aunque el nombre del pueblo coincide con la palabra “suerte” en catalán, su origen real proviene de una antigua palabra en euskera que significa “puente”. Pero el origen etimológico de su nombre no es impedimento para que miles de personas viajen todos los años —especialmente en Navidad— hasta su famosísima administración de lotería. Hablamos de La Bruixa d'Or, que ha repartido múltiples premios grandes y factura decenas de millones de euros, convirtiéndose en un hito casi místico del enclave. La historia de Sort es milenaria. Prueba de ello es su formidable Castillo de los Condes de Pallars. Esta fortaleza, cuyos orígenes se remontan al siglo X, funcionó durante cientos de años como bastión de mando político y militar de la comarca. Situado en la parte más alta de la villa, lo que más llama la atención hoy en día es su imponente fachada gótica, cuyos muros han resistido diversos asedios y más de mil años de historia. Fue residencia oficial de la nobleza local y, actualmente, sus restos están integrados en el entorno urbano. Es un mirador perfecto para entender el trazado de la ciudad y disfrutar de su posición privilegiada hacia el valle. Más allá de la fortaleza, el casco antiguo conserva el carácter de las villas de montaña, con puntos de interés como la iglesia de Sant Feliu, construida hacia 1630 sobre otra iglesia aún más antigua. Pero Sort también guarda capítulos de una historia más reciente y escabrosa. Un ejemplo es la antigua cárcel del partido judicial, hoy convertida en el museo “El Camí de la Llibertat”. Este espacio recuerda el papel del pueblo como lugar de paso y refugio para miles de personas que cruzaron los Pirineos huyendo de la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial. El Noguera Pallaresa: la arteria principal del pueblo Sort Sort bebe de su río, literal y figuradamente. El estruendo de sus aguas vigorosas rompiendo contra las rocas es el sonido ambiente habitual en el pueblo catalán. Este cauce indócil es ideal para la práctica de deportes de aguas bravas, con el rafting, el kayak y el barranquismo como algunas de las actividades más destacadas. El rafting es el principal atractivo. Esta actividad, que deriva de la palabra inglesa raft y significa balsa de madera, consiste en navegar el río cuesta abajo en una balsa de goma tripulada por grupos de entre cinco y ocho personas —incluyendo al guía—, cuya coordinación es clave para no acabar en las aguas heladas del Noguera. El kayak guarda bastante similitud con el rafting, pero ofrece al navegante una experiencia mucho más íntima y física con las corrientes del río. En este deporte, el cuerpo se fusiona con la embarcación y siente los embates de las aguas turbulentas con más fuerza. En este caso, los guías realizan la seguridad desde embarcaciones aparte. El barranquismo, en cambio, traslada la actividad a las paredes verticales, entre cañones y afluentes más calmados del río. Los visitantes podrán hacer rápel, saltar hacia frías pozas de aguas cristalinas y disfrutar de toboganes naturales esculpidos por siglos de erosión. Montañas que tocan el cielo Vista a las montañas desde Sort Si el visitante levanta un poco la vista, se verá rodeado por un horizonte de solemnes picos de granito y valles verdes. A pocos kilómetros al oeste, Sort es la puerta de entrada al Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici , uno de los catorce parques nacionales de España y el único de Catalunya, situado en el corazón de los Pirineos. Pero las montañas que rodean directamente al pueblo ya ofrecen un repertorio de lujo para los senderistas y amantes del entorno natural. Desde Sort se pueden hacer salidas que van desde rutas familiares por antiguos caminos de pastores hasta picos que alcanzan casi los 3.000 metros sobre el nivel del mar. Es un cóctel de paisajes que pasan de las tonalidades verdes de los valles a los grises rocosos de la alta montaña en sus puntos más elevados. Los ciclistas todoterreno también encuentran un paraíso en los alrededores de esta villa montaraz. Hay caminos entre sus picos que recompensan el esfuerzo de la subida con increíbles vistas panorámicas de los Pirineos centrales y descensos técnicos de infarto. Sort es un enclave donde la adrenalina del Noguera Pallaresa convive en armonía con el silencio de sus moles rocosas. Entre descensos de vértigo y senderos que rozan el cielo, esta villa ofrece equilibrio para el viajero. Un destino que invita a perderse en su historia y encontrarse en su naturaleza.

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