COPE
La Rosaleda vuelve a soñar con un goleador de época. Su nombre es Carlos Ruiz Rubio "Chupe", que sueña con la grandeza de los elegidos. En una temporada memorable, el delantero se ha erigido como el faro indiscutible del Málaga CF, y sus cifras no solo impulsan al equipo en la clasificación, sino que también desempolvan los libros de historia del club. Con su último tanto, suma ya 20 goles, una marca que le sitúa en la antesala de un panteón reservado para unos pocos nombres legendarios que vistieron la camiseta blanquiazul y que, con sus goles, labraron ascensos inolvidables a la élite del fútbol español. El primer gran nombre que aparece en el horizonte de Chupe es el de Paquito. El delantero madrileño firmó una temporada de ensueño con el extinto C.D. Málaga, anotando 23 goles que fueron cruciales para que el equipo lograra el ascenso a Primera División. Aquella gesta no se entiende sin su acierto de cara a puerta, pero tampoco sin la dirección desde el banquillo de Kubala de un dúo de leyenda: el genio de Juanito y "Boquerón" Esteban. Superar a Paquito no es solo una cuestión estadística; significa para Chupe igualar la marca de un ídolo local que llevó al club a la gloria en una de sus etapas más recordadas. El Califa del gol está a solo tres tantos de igualar esa cifra y a cuatro de superarla, lo que le permitiría inscribir su nombre junto al de uno de los delanteros más queridos y recordados por la afición más veterana de Martiricos. La presión es alta, pero la ambición del actual ariete malaguista parece no tener límites esta temporada. Una vez superado el registro de Paquito, el siguiente escalón en la escalera de la fama malaguista tiene acento brasileño y nombre propio: Henrique Guedes da Silva, Catanha. En la temporada 1998/1999, el carismático delantero se convirtió en un auténtico ciclón, perforando las redes rivales hasta en 26 ocasiones. Sus goles, celebrados con su icónico vuelo de "la gaviota", fueron el motor de un equipo que, bajo la batuta de Joaquín Peiró, consiguió un histórico ascenso a Primera División, consolidando el proyecto del actual Málaga CF. El récord de Catanha ha permanecido como una referencia durante más de dos décadas, un techo que parecía difícil de alcanzar en la exigente Segunda División. Chupe se encuentra a seis goles de igualar esa proeza. Alcanzar los 26 tantos del brasileño supondría no solo un logro personal extraordinario, sino también un símbolo del impacto que el delantero está teniendo en el equipo, evocando el espíritu de aquel conjunto que maravilló a finales de los 90 y que devolvió al Málaga a la élite del fútbol nacional. Aunque las hazañas de Paquito y Catanha son los objetivos más realistas y mediáticos para Chupe en lo que resta de temporada, existe una figura que ocupa un lugar casi mitológico en la historia del club: Pedro Bazán, el cañonero de La Algaba. Sus cifras pertenecen a otra dimensión, a un fútbol de otra época, pero sirven para contextualizar la magnitud de ser el máximo artillero de la entidad. Bazán es, con 146 goles en 208 partidos, el máximo goleador histórico del Málaga, un récord que parece perpetuo. Pero incluso en las temporadas individuales, Bazán estableció marcas estratosféricas. En la campaña 1946/1947, compitiendo también en Segunda División, el sevillano fue capaz de anotar la increíble cifra de 29 goles. Este registro, el más alto de un jugador malaguista en una sola temporada en la categoría de plata, se presenta como el desafío definitivo, un Olimpo goleador que Chupe aún ve en la lejanía, pero que sirve de inspiración para seguir agrandando su propia leyenda partido a partido. Con varios partidos aún por disputar, Chupe tiene en su mano la oportunidad de seguir escalando posiciones en este selecto ranking de goleadores. Cada gol no solo acerca al Málaga a sus objetivos deportivos, sino que alimenta el debate y la ilusión de una afición que ha encontrado en el Califa del gol a un nuevo héroe. Tiene a Paquito a tiro, persigue la estela de Catanha y, en la distancia, admira el legado de Bazán. La historia está por escribirse, y La Rosaleda es testigo.
Go to News Site