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Los médicos llevan tres meses en huelga pidiendo una mejora en las condiciones de trabajo. El parón generalizado se convocó el 16 de febrero de 2026 y ahora, en mayo, todavía sigue activo en la mayoría de comunidades autónomas por la falta de avances en la negociación del estatuto. Entre otras cosas, la convocatoria pone el foco en cuatro peticiones . Exigen un estatuto propio y exclusivo que reconozca la singularidad de la profesión, mejoras salariales, la eliminación de las guardias de 24 horas y el fin de la sobrecarga asistencial. Parte de la conversación pública sobre el gremio ha girado en torno a las guardias de 24 horas. Como su nombre indica, estos turnos duran un día natural y exigen al profesional estar alerta de forma ininterrumpida. Para acercar el problema a la gente ajena al sector, el doctor José Manuel Felices Farias ha mostrado en las redes sociales cómo se vive un turno de 24 horas y por qué los médicos desean eliminar este sistema. Reconoce que hay «quienes no apoyan la huelga» porque, desde su impresión, no entienden la gravedad de su situación. «Esto no va de comodidad ni de falta de vocación. Va de condiciones que llevamos demasiado tiempo normalizando», afirma en uno de sus vídeos recientes. Las condiciones que reclama afectan igualmente al trabajo del médico y a su vida fuera del hospital: « Sin descanso . Sin plus de nocturnidad ni cotización a Seguridad Social. Con una libranza que comienza en el propio trabajo. Y lo más grave: toma de decisiones importantes con cansancio acumulado. Y aun así… seguimos atendiendo a todo el mundo». La responsabilidad de estos turnos limita la capacidad del médico de adaptarse a los imprevistos de su vida personal. «Vas a estar fuera de tu casa 24 horas. Si se pone malo el perro, nada, tú aquí. ¿Y si se pone mala mi madre o mi hijo? Mira qué suerte vas a tener que ya estás aquí para atenderlo», dice con ironía. En el propio turno también se les pide atender sin vacilar un teléfono interno: «Te vamos a dar un teléfono que tienes que contestar siempre. ¿Y si estoy comiendo? Contestas. ¿Y si estoy en el baño? Contestas, pero acuérdate de darle al silencio cuando tires de la cisterna». El trabajo bien hecho y la agilidad de respuesta conviven con el cansancio a lo largo de todo el turno, una combinación que pone en peligro a los pacientes y a los propios profesionales. «Todas tus decisiones van a repercutir en la vida o la salud de alguien. No hay peros, rápido, que hay gente esperando. Las 3 de la mañana y no he parado». Si el médico tiene un rato más despejado de trabajo, puede cerrar los ojos, pero nunca descansar profundamente: «Puedes echarte un rato pero no vayas a no enterarte de una llamada. ¿Y si no contesto? A la calle. ¿Y si viene un paciente grave y yo no he descansado nada en tanto tiempo? Ese es tu problema. Pero confío en que tu vocación te guíe para no cometer errores, aunque estés muy cansado». Quienes no han tratado el tema de la huelga con médicos pueden imaginar que este esfuerzo físico, mental y emocional descansa en unas condiciones económicas más relajadas, pero el doctor Felices desmiente esta idea. Explica que las guardias de 24 horas se pagan «al mismo precio que horas normales, sin plus de nocturnidad y no cotizan». El médico asegura que después del turno no se libra unos días para recuperar las fuerzas ni se reducen las horas del siguiente día de trabajo. «Tú descansa, que en cinco días de guardia otra vez». Su mensaje ya ha llegado a 60 mil personas a través de Instagram. Felices pone el foco en cómo todo este engranaje limita la seguridad del paciente y el servicio que recibe. Y termina: «Quizá es importante apoyar a los médicos. Estamos luchando para poder atenderte con las condiciones que tanto tú como yo merecemos. Ayúdanos para poder ayudarte. Cuando pedimos cambios no es por nosotros. Es por la seguridad del paciente. Un profesional agotado también es un riesgo para quien tiene delante».
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