ABC
Kylian Mbappé se cayó de la convocatoria para el Clásico prácticamente a última hora y no formó parte de la expedición del Real Madrid que entregó definitivamente el título en la noche del domingo. El Barça se impuso por 2-0, con dos goles conseguidos en el primer tiempo, y con un Madrid que se quedó muy lejos de seguir discutiendo la liga. Ni el empate les habría bastado a los de Arbeloa. El francés fue una de las muchas bajas de peso del Real Madrid en una semana convulsa por los enfrentamientos entre Tchouaméni y Valverde en Valdebebas. Kylian vio el partido desde la televisión, como se encargó de compartir en sus redes sociales. En cambio, Mbappé ha sido objeto de críticas por publicar una imagen en su Instagram cuando el marcador ya era de 2-0 favorable al Barça. Acompañó la historia en esa red social con un «Hala Madrid» que ni siquiera ha servido para minimizar la polémica. Cuando la situación no transcurre como se esperaba, todo se mira con lupa. Así ocurre con Mbappé y su última historia en Instagram. Durante la habitual tertulia en la noche del domingo en la 'Cadena COPE', se señaló a Mbappé por quedarse fuera de la convocatoria cuando inicialmente parecía que podría estar apto para el Clásico, al menos para jugar unos minutos durante la segunda parte. Santi Cañizares salió en defensa del exfutbolista del PSG. «Pero que tampoco es... A ver, que yo no lo habría hecho y que lo mejor es estar calladito y ya está, y más en una situación de máxima tensión como está». Efectivamente, Mbappé no estuvo «calladito», pero, desde la visión del exjugador de 56 años, «tampoco estamos hablando que haya dicho 'a la mierda el Madrid'. Ha dicho 'hala Madrid'. Pero por eso digo que lo mejor es estar quietecito porque ahora todo lo que haga es más culpable que cualquier asesino que mata a 100 niños mañana», continuó Cañizares, que puso un ejemplo para comprender su punto de vista. «Si tú vas a un entierro, es un momento muy triste, pero ves a un buen amigo, te sale una sonrisa. Si ves esa foto, dices, 'joder, está en el entierro'. Al entierro de mi madre vino Juama y vino Vaquero y les di un abrazo con una sonrisa de oreja a oreja. Me hizo mucha ilusión que vinieran. ¿Y qué pasa? Me estaba riendo. Entonces, una instantánea de un momento determinado no creo que sea para juzgar a nadie nunca. Eso es lo más injusto que hay», zanjó.
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