Cope Zaragoza
El crimen organizado se ha convertido en la mayor amenaza contra la seguridad nacional, según denuncian altos mandos de las fuerzas de seguridad. En una entrevista en ‘La Linterna’ de COPE con Expósito, el periodista de ABC, Pablo Muñoz, ha desgranado una realidad que califica de “demoledora”: las mafias van ganando terreno al estado. La situación, lejos de mejorar, se agrava con el tiempo mientras el Gobierno no parece situar este asunto entre sus prioridades, tal y como se puede analizar en profundidad en el siguiente enlace sobre el narcotráfico en el Estrecho. Esta es la cruda advertencia que los mandos policiales le trasladan a Muñoz. La realidad en las calles es de una “dureza realmente tremenda”. El periodista ha relatado cómo un jefe actual de la lucha contra el narcotráfico le confesó que “en varias poblaciones los agentes ya no pueden trabajar sin ser detectados, porque la mayoría de los vecinos vive de una u otra forma del narco”. Esto significa que el problema “ha penetrado hasta el tuétano el tejido social”, y revertir la situación se antoja “muy complicado”. El 9 de febrero de 2024 se produjo un punto de inflexión en Barbate (Cádiz). Dos guardias civiles murieron después de que una narcolancha embistiera su pequeña embarcación en el puerto, donde se resguardaban del mal tiempo. Lo que años atrás habría terminado con una huida de los delincuentes, se convirtió en un asesinato jaleado desde el dique del puerto, un suceso que evidenció la creciente impunidad de los narcos. La violencia ha seguido en aumento. En Isla Mayor (Sevilla), en noviembre de 2023, tres agentes que vigilaban una descarga de hachís fueron tiroteados con armas largas por los narcos, que volvieron a por ellos tras descargar la mercancía. Menos de 24 horas después, en El Casar de Escalona (Toledo), agentes del GEO fueron recibidos a tiros durante una redada, un enfrentamiento que se saldó con un delincuente muerto. Esta actitud de enfrentamiento directo con la policía es una forma de actuar relativamente nueva y que demuestra la debilidad del estado frente al narcotráfico como se puede leer en la editorial de COPE. Pero la amenaza no es solo la violencia, sino también la corrupción. Un caso paradigmático es el del inspector jefe Óscar Sánchez Gil, detenido en noviembre de 2023, quien formaba parte del “núcleo duro” de una organización. Sánchez Gil, que había trabajado en la unidad central de estupefacientes, fue la pieza clave para introducir 73 toneladas de cocaína, con un valor de 5.200 millones de euros. En una línea similar, un capitán de la Guardia Civil en el puerto de Valencia utilizó su posición para facilitar la entrada de contenedores con droga. La capacidad logística de las mafias parece no tener fin. En Ceuta, la Policía Nacional y la Guardia Civil descubrieron dos narcotúneles que desembocaban en terreno militar marroquí, un asunto por el que Marruecos no ha colaborado. A esto se suma la reciente incautación de 30.000 kilos de cocaína en el Atlántico, el mayor alijo de la historia, lo que demuestra la “absoluta seguridad de su impunidad”. La JUCIL ya ha denunciado el abandono del gobierno en la lucha contra el narcotráfico. El panorama se completa con decisiones judiciales controvertidas, como la puesta en libertad bajo una fianza de 50.000 euros del jefe de la 'Mocro Maffia', que huyó nada más salir de prisión. Todos estos hechos, analizados por Pablo Muñoz, dibujan un escenario donde el Estado parece estar perdiendo la batalla contra un crimen organizado cada vez más poderoso y envalentonado.
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