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Erasmus, mi camino hacia la libertad | Collector
Erasmus, mi camino hacia la libertad
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Erasmus, mi camino hacia la libertad

Hace ya casi 21 años emprendimos Rosario, mi hermana de vida, y yo un camino sin retorno con una beca Erasmus bajo el brazo para pasar un año en la fría y acogedora ciudad de Metz. Íbamos con la idea de perfeccionar el francés, un idioma que nos fascinaba, y vivir una aventura en la que, especialmente yo, pretendía mostrarle a mis padres que estuvieran tranquilos, que era un primer paso para que en el futuro pudiera vivir sola, como así ha sido. Ellos, junto a mi tía Joana, confiaron en mí con los ojos cerrados, luchando contra el mundo, al igual que los padres de Rosario, que entendieron nuestra amistad sin ambages. La Universidad de Alicante puso todos los medios que tenía a su alcance, y algunos más, para que se tratara de una universidad accesible que reuniera todas las condiciones y que Rosario y yo estuviéramos protegidas en todos los sentidos. Hicimos un contrato de voluntariado por el que ella tenía cubiertos absolutamente todos sus gastos, a cambio de ayudarme en aquello que yo necesitaba. En aquel entonces, aquello era toda una proeza. La primera en ser valiente en irse de Erasmus con una discapacidad en España no fui yo, sino una compañera de mi universidad, Beatriz Román, con una discapacidad similar a la mía. Ella se fue a Inglaterra, siendo la pionera en mayúsculas. Después, yo pude seguirle los pasos gracias al camino que ella había abierto.

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