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El presidente de GAD3, Narciso Michavila, ha analizado el panorama electoral de cara a las próximas elecciones en Andalucía durante una intervención en el programa 'El Cascabel' de TRECE, con José Luis Pérez. Según Michavila, la mayoría absoluta de Juanma Moreno no está garantizada y la noche electoral será clave para determinar si el PP la revalida. La estimación actual de GAD3 sitúa al partido en una horquilla de 54 a 56 escaños, con la mayoría absoluta fijada en 55, lo que mantiene la incertidumbre hasta el último momento. Uno de los fenómenos más destacados en las encuestas es el desplome del Partido Socialista. Michavila ha afirmado que el PSOE andaluz está en una situación "peor todavía que el PSOE extremeño" y que, lejos de tocar fondo, "parece que va a perforar el suelo hacia abajo" respecto a su peor resultado histórico. Este declive se atribuye a una "[{tormenta perfecta}" que combina varios factores clave. Entre las causas, el presidente de GAD3 señala "una mala política desde Madrid", una candidata "muy unida a Pedro Sánchez", los casos de corrupción y una oferta electoral fragmentada a su izquierda con candidatos que funcionan, como Antonio Maíllo de Izquierda Unida y el líder de Adelante Andalucía. Michavila desmonta el mito de que la izquierda no suma, argumentando que la responsabilidad del retroceso "está en el Partido Socialista" y en los "candidatos sanchistas", no en sus socios. En paralelo a la caída socialista, los sondeos de GAD3 detectan un "cierto repunte de VOX", que podría pasar del 13,5% al 14,5% de los votos y obtener entre 14 y 17 escaños. Michavila considera que la estrategia de la formación ha cambiado y que su electorado ahora les pide aplicar su programa. "Es lógico que pacten", ha señalado, afirmando que si el PP necesita un solo escaño, Vox tiene legitimidad para "exigir entrar en el gobierno" y que, de hecho, "hacen bien" en plantearlo. Según el sociólogo, el temor a la formación de Santiago Abascal ha perdido efectividad. "Es que realmente el miedo a VOX ya no funciona", sentenció Michavila, explicando que esta táctica "le funcionó a Sánchez cuando convocó de forma sorpresiva", pero la experiencia de gobiernos de coalición ha cambiado la percepción. Ahora, los votantes de Vox no buscan un 'sorpasso' al PP, que califica de "ficción total", sino que su partido actúe como un elemento de control sobre las políticas de Juanma Moreno. Michavila también ha analizado la estrategia de Pedro Sánchez, concluyendo que el presidente prioriza su poder personal sobre la fortaleza del partido. Considera que Sánchez elige candidatos afines para "evitar tener barones territoriales fuertes" que puedan disputarle el liderazgo. "Si a él le hubiera importado más el partido que él, la estrategia sería muy distinta", ha afirmado, añadiendo que el poder interno del actual secretario general es algo que "no ha tenido nunca, ni siquiera Felipe González" y que en los comités federales "ya no hay ninguna disensión" porque "todo es lo que diga el jefe" Finalmente, Michavila ha subrayado que la corrupción sigue siendo un factor que penaliza electoralmente, desmontando el "falso mito" de que no lo hace. Ha recordado cómo afectó a CiU y al PP, y ha asegurado que es una de las claves del castigo que sufre el PSOE. En su análisis, "el votante de izquierdas es mucho más sensible a la corrupción pública" porque afecta directamente a los servicios que defiende. La falta de empatía y cercanía de ciertos líderes, en contraste con la de otros como Isabel Díaz Ayuso, también es un factor que, según el experto, acaba permeando y notándose en las elecciones.
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