Agencia Andina
El corazón de don Rolando siempre estaba debilitado por una arritmia ventricular severa que le restaba fuerzas a sus 85 años. Hoy, gracias a una proeza tecnológica y humana realizada por la Unidad de Electrofisiología del Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen de EsSalud, este adulto mayor puede sonreírle a la vida con mayor seguridad.
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