Diario CÓRDOBA
«Se coge un cubo y goma de pegar, se va echando un chorrito de agua para ir removiéndolo poquito a poco, como si cueces macarrones y vas viendo si se hacen, vas metiendo la brocha para ver si la cola se ha quedado demasiado sólida o demasiado líquida para pegar carteles, hasta que está en su punto justo». El tutorial para la pegada perfecta de cartelería electoral lo dicta Luis Martín, exconcejal del Partido Popular y militante desde que eran Coalición Popular, que, a las puertas de las elecciones andaluzas del 17 de mayo, mira hacia la década de los 80 como un paleontólogo al Pleistoceno. Preguntándose si todo pasó de verdad o si fue un sueño. «Las campañas son la noche y el día», concluye tras hacer un somero repaso por sus recuerdos de afiliado. «Ha cambiado todo, desde los mítines a las noches electorales, que nos pasábamos oyendo el transistor y fumando», declara. «El mailing no existía, quienes metíamos la propaganda en sobres y los llevábamos a correos éramos los afiliados; en los mítines quienes poníamos las sillas de tijera éramos los afiliados; quienes hacíamos la megafonía dando vueltas con el coche éramos los afiliados; parece que es la prehistoria y solo han pasado 40 años», comenta.
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