Cope Zaragoza
En España, y según la OMS, la fibromialgia afecta a entre el 2,4% y el 4,5% de la población. Esta enfermedad crónica, caracterizada por dolor musculoesquelético generalizado y una alteración en el procesamiento del dolor por parte del sistema nervioso central, también puede afectar a la salud visual. De hecho, más de la mitad de las personas que la padecen presentan molestias como sequedad ocular, fatiga visual, visión borrosa o sensibilidad a la luz. Con motivo del Día Mundial de la Fibromialgia, los oftalmólogos de Baviera recuerdan la importancia de identificar estas señales visuales. “La alteración del sistema nervioso y la fatiga muscular pueden afectar a movimientos tan esenciales como el parpadeo o la respuesta a la luz, lo que explica la frecuencia de estas molestias visuales”, señala el Dr. Fernando Llovet, médico oftalmólogo cofundador de Baviera. La sequedad ocular es una de las manifestaciones más habituales, ya que la alteración del sistema nervioso puede reducir la producción de lágrima. Además, algunos tratamientos frecuentes en estos pacientes, como los fármacos antiinflamatorios o antidepresivos, también pueden favorecer la aparición de ojo seco. “Muchos pacientes interpretan la sequedad como algo puntual, pero la combinación de factores neurológicos y farmacológicos puede comprometer significativamente la superficie ocular”, añade el Dr. Llovet. El dolor ocular, la visión borrosa y la fotofobia también son frecuentes. La sobrecarga muscular y una respuesta exagerada a la luz hacen que tanto las pantallas como la iluminación artificial o la luz solar resulten especialmente molestas. Además, algunas personas con fibromialgia pueden presentar síndrome de Sjögren, una enfermedad autoinmune asociada a sequedad ocular severa. Los expertos insisten en que un abordaje multidisciplinar es fundamental para cubrir todas las áreas implicadas en el tratamiento de los pacientes con fibromialgia. En el caso de molestias oculares persistentes, la intervención de un oftalmólogo es clave. Además, recomiendan seguir una serie de pautas para prevenir o aliviar estos síntomas: - Emplear lágrimas artificiales: aplicarlas varias veces al día para mantener la hidratación del ojo y reducir la sequedad y sensación de arenilla o escozor. - Mantener una buena hidratación: será imprescindible beber mucha agua a lo largo del día para contribuir a la producción natural de la lágrima. - Proteger los ojos de la luz: el uso de gafas de sol ayudará a reducir la fotofobia y sensibilidad a la luz. Además, será conveniente evitar la exposición directa y cercana a pantallas. - Procurar hacer descansos: se aconseja descansar la vista mientras se esté trabajando o estudiando, o haciendo cambios de enfoque a distintas distancias e, incluso, cerrar los ojos durante un tiempo. - Revisar la vista de forma periódica: acudir cada cierto tiempo a revisión con el oftalmólogo para que pueda evaluar el estado de la salud visual y detectar posibles problemas asociados a la fibromialgia. Desde Baviera recuerdan que el impacto de la fibromialgia en la salud visual puele infravalorarse, por lo que detectar estos síntomas a tiempo y adoptar hábitos sencillos puede mejorar de forma notable el bienestar visual de quienes conviven con esta enfermedad. Baviera es una compañía oftalmológica líder en su sector. Actualmente dispone de una plantilla formada por cerca de 2.000 profesionales y de una red de clínicas propias con 150 centros repartidos por cinco países europeos (España, Alemania, Reino Unido, Italia y Austria) en los que ofrece un servicio integral para el tratamiento de los problemas y enfermedades oculares basándose en criterios de calidad y en el uso de las últimas técnicas de microcirugía.
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