ABC
Durante siglos, apenas unas pinturas asomaban tímidamente sobre grandes armarios de madera instalados en la antesala de la sala Capitular de la Catedral de Toledo. Fragmentos de color, pequeñas cenefas y restos apenas visibles dejaban entrever que, detrás de aquellos muebles levantados siglos atrás, sobrevivía algo más. Nadie imaginaba hasta qué punto. Ahora, quinientos años después de que Juan de Borgoña pintara aquel espacio concebido para preparar espiritualmente a quienes iban a entrar en el corazón político y religioso de la Catedral, el antiguo zaguán ha recuperado toda su luz. Pájaros al amanecer, jardines simbólicos, flores, árboles y arquitecturas fingidas han reaparecido tras una compleja restauración que devuelve a Toledo uno de los conjuntos más singulares del primer Renacimiento español.... Ver Más
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