Cope Zaragoza
El experimentado guionista de cine y televisión Natxo López da el salto a la narrativa con su primera novela, ‘Iruña 1997’. Tras una larga trayectoria escribiendo para producciones audiovisuales, López ha decidido explorar un formato más personal, un deseo que, según confiesa, siempre había tenido. "He decidido dar el salto del guion a la novela y, bueno, estoy expectante a ver cómo es la acogida", ha explicado el autor. López ha comentado que, aunque su oficio de guionista absorbió su faceta de escritor de relatos, siempre mantuvo "ese impulso y ese deseo también de escribir algo que fuera más propiamente mío y que no estuviera luego tan condicionado por el proceso de producción". Ese momento llegó hace unos tres años, cuando dos ideas ambientadas en los Sanfermines de 1997 convergieron en su mente. La trama principal de la novela es un relato policial que parte de un suceso habitual en la Pamplona de la época: las caídas desde la muralla. El hallazgo del cadáver de una chica de raza negra es inicialmente considerado un accidente, pero una joven policía municipal sospecha que se trata de un homicidio. "Los que escribimos relatos policiacos, siempre estamos un poco pensando en cómo matar a la gente", ha bromeado López sobre el origen del detonante de la historia. El segundo pilar de la novela es el contexto histórico real de aquel año, marcado por el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco a manos de ETA. Un suceso que, según López, vivió "de una manera muy directa" y que le "impactó mucho". El autor ha decidido unir la ficción del crimen con la realidad de "aquellos Sanfermines tan complejos" para crear su relato. La investigación es llevada a cabo por una pareja de policías atípica. Por un lado, una policía municipal joven que habla euskera; por otro, un inspector de la Policía Nacional "mucho más curtido", cuyo padre fue comisario durante la dictadura. A pesar de venir de "mundos un poco extremos", ambos deben cooperar para resolver el caso en una ciudad convulsa. López ha destacado que, aunque provienen de entornos muy diferentes, "son 2 personas capaces de encontrarse y de colaborar juntas para para poder solucionar el caso". La novela explora esta colaboración en medio de unos Sanfermines donde la fiesta fue interrumpida, un hecho excepcional que supuso la suspensión de la corrida del día 12 y el encierro del día 13. Para construir la ambientación, López ha realizado una labor de investigación para ser "lo más fiel posible a la realidad" de 1997. Un ejemplo es la ausencia de teléfonos móviles, una tecnología que aún no se había popularizado. "En el 97 poca gente tenía móvil todavía, y eso, pues, son cosas que ha habido que investigar", ha señalado. El autor también ha aclarado que la portada del libro muestra el Ayuntamiento de Pamplona, no la Capilla de San Lorenzo. Ha recordado con emoción cómo los pamploneses colgaron sus pañuelos en la fachada consistorial en solidaridad con Miguel Ángel Blanco, un gesto que quedó grabado en su memoria y que refleja el sentir de la ciudad en aquellos días. En definitiva, ‘Iruña 1997’ se presenta como una novela "que tiene muchas capas", diseñada para "atrapar y entretener", pero también como un homenaje a Pamplona y una reflexión sobre cómo ha cambiado la ciudad. Natxo López, además, ya ha adelantado que está "trabajando en ello" de cara a una posible segunda parte.
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