ABC
Durante el verano de 2007, un hombre se pasea con la mirada perdida por la planta de oncología pediátrica del Hospital Montepríncipe, en Boadilla del Monte. Tiene más de 70 años y un cáncer que le roba el tiempo. No habla con nadie. No llama la atención. Busca una silla donde sentarse y observa. Mira. No dice nada. Al cabo de un rato se levanta y se va. Pero vuelve por la tarde. Y a la mañana siguiente. Y un día después. Una de las enfermeras se ha fijado en su presencia. Sabe que es un paciente porque arrastra un gotero y una melancolía difícil de clasificar. También un cuerpo blanquísimo, como si empezara a vaciarse desde dentro. La enfermera... Ver Más
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