ABC
La publicación del programa oficial de la visita del Papa a España ha venido a coincidir con el primer aniversario de la elección de Robert Prevost como Sucesor de San Pedro. El programa nos permite calibrar la riqueza y variedad de encuentros que León XIV va a desplegar a lo largo de siete días en los que tendremos la dicha y la fortuna de tenerlo entre nosotros. Para los católicos es un motivo de alegría profunda, transparente, sin discusión. Y creo que para el resto de nuestros conciudadanos es también una bella oportunidad de encuentro , de centrarnos en lo que verdaderamente es importante para nuestra ciudad común. En todo caso, será una visita en paz y libertad, abierta a todos. El Papa no «es» la Iglesia, por supuesto. Pero sin el Papa no hay Iglesia católica. «Donde está Pedro, está la Iglesia», decía ya san Ambrosio en el siglo IV. No es una anécdota, por tanto, este viaje. Del 6 al 12 de junio León XIV hablará de muchas cosas en España, por supuesto, pero recordemos lo que él mismo dijo al volver de África: «cuando realizo un viaje, es sobre todo para encontrar, acompañar y conocer al Pueblo de Dios… muchas veces el interés que suscita es más bien político : ¿ qué dice el Papa sobre tal o cual tema?... Hay muchas cosas que decir, sin duda, pero lo más importante es la voluntad de anunciar el Evangelio, de proclamar el mensaje de Jesucristo». El Papa no es un comentarista de la actualidad, ni un jefe de gobierno más, que se sienta a la mesa de negociación con sus pares. Tampoco es un superexperto en geoestrategia ni en políticas sociales, como el propio León dejó claro en su entrevista con Elise Allen. Un Papa puede ser un grandísimo intelectual, o no; puede tener un fino instinto político , o no; ser un extraordinario comunicador, o no. Lo que será siempre es la roca que garantiza la fidelidad a la fe de los apóstoles y la unidad de la Iglesia. Si esto se pierde de vista, no se entenderá nada de lo demás. León XIV está apenas empezando una singladura prometedora y es significativo que sea España el primer gran país europeo de antigua tradición cristiana que visite. Nuestra sociedad es hoy muy plural y el cristianismo ya no moldea la cultura común, pero la Iglesia sigue muy presente y busca nuevos caminos para comunicar su vida a todos, en un momento en que se manifiesta una urgente sed de sentido , una necesidad de verdadera amistad. No es una fantasía pensar que, desde España, el Papa quiera lanzar un primer mensaje al viejo continente . Seguro que nos hablará de la paz, de la necesidad de una nueva cultura de la vida, de las dificultades de las familias, de las migraciones, de la fragilidad de las democracias y de los desafíos de la Inteligencia Artificial … Todo eso, que ojalá escuchemos con la menta bien abierta y sin esquemas previos, nacerá de su anuncio de Cristo resucitado, que es la tarea que Jesús encargó a Pedro y que ahora León va a cumplir entre nosotros.
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