ABC
La palabra euforia no es exacta. No puede serlo con el Sevilla FC jugándose aún la vida. Más bien el término sea tranquilidad, pese a lo inoportuno del momento. O fin a un sueño tortuoso. Ese que se asemeja a una pesadilla, pero sin final cercano. Que aparece de forma recurrente, generando una sensación de desasosiego. La salida del Sevilla de las históricas familias que han aguantado cerca de 30 años en el poder y la llegada de un grupo inversor extranjero, capitaneados por el famosísimo Sergio Ramos, ha sido acogido como un regalo (ojo con los regalos que a veces el envoltorio es mejor que el presente) del cielo por parte del sevillismo. No por quién llega, sino por... Ver Más
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