COPE
En el espacio Empresas Vascas de COPE Euskadi, hemos conocido la propuesta de GOLF JUNDIZ, un campo de golf ubicado a sólo cinco minutos del centro de Vitoria-Gasteiz con campo de 9 hoyos, escuela, TrackMan y Top Tracer, que busca romper con la idea de que este es un deporte lejano y exclusivo. Sus responsables, Emilio López Abascal, profesor y director deportivo gerente, y Jonathan Ochoa, director de la escuela infantil, han explicado cómo han transformado sus instalaciones en un espacio abierto a todos los públicos. Al aire libre o en sala de entrenamiento virutal, el disfrute está garantizado. Lejos de la percepción de ser una disciplina cara, en Golf Jundiz defienden que está al alcance de cualquiera. "Este tipo de campos para nada es caro. Puedes ir simplemente a practicar, tirar unas bolas por 10 euros", afirma López Abascal. Esta accesibilidad ha diversificado el perfil de los jugadores, desde jubilados por las mañanas y profesionales a mediodía hasta una creciente afluencia de jóvenes por las tardes. Una de las claves de esta transformación es la apuesta por la tecnología. Las instalaciones cuentan con sistemas como Top Tracer y monitores de lanzamiento que analizan cada swing y convierten la práctica en una experiencia interactiva. "Es un videojuego de golf, es como ir a los bolos, pero tienes a la pantalla, pegas una bola y te da información", explican. Esta gamificación, que incluye juegos como una versión de Angry Birds, resulta especialmente atractiva para los más pequeños y las nuevas generaciones. Según Ochoa, esta es una de las razones por las que "el deporte de golf ya se está haciendo cool". Deportistas y celebridades que lo practican también contribuyen a esta nueva imagen, animando a los jóvenes a probarlo a través de las redes sociales. La escuela infantil de Golf Jundiz es otro de sus pilares, creando una cantera de futuros golfistas desde los 6 años, con programas de iniciación incluso para niños de 4 y 5 años. Siguiendo un modelo similar al de las escuelas de esquí, los más pequeños aprenden en hoyos cortos y adaptados para entender el juego de forma sencilla y divertida. Además del deporte, la escuela, dirigida por Jonathan Ochoa, imparte las clases en inglés, aprovechando para que los niños aprendan el idioma en un entorno natural. También se inculcan valores como la honestidad, ya que en el golf "si no haces algo bien, te penalizas a ti mismo, no hay un árbitro", y se promueve la actividad física como antídoto a la tensión y la ansiedad. Más allá de la técnica, sus responsables destacan el componente mental y de bienestar. "El golf es considerado uno de los deportes espirituales", comenta Ochoa, por la combinación de aire libre, movimiento, respiración y aspecto social. Es una forma de interactuar con la naturaleza y practicar el mindfulness para desconectar del ruido de la ciudad.
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