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Tertulión rojillo: las alarmas se encienden en Osasuna, el fantasma del descenso amenaza a pesar de los 42 puntos | Collector
Tertulión rojillo: las alarmas se encienden en Osasuna, el fantasma del descenso amenaza a pesar de los 42 puntos
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Tertulión rojillo: las alarmas se encienden en Osasuna, el fantasma del descenso amenaza a pesar de los 42 puntos

La derrota de Osasuna frente al Atlético de Madrid (1-2) ha desatado la preocupación en el entorno rojillo. A pesar de contar con 42 puntos en la clasificación, una cifra que parecía sinónimo de tranquilidad, la mala dinámica del equipo ha provocado que analistas y aficionados vean la permanencia en peligro, generando un clima de incertidumbre a falta de dos jornadas para el final de LaLiga. El equipo dirigido por Alessio Lisci atraviesa una crisis de resultados. Como señala Eduardo Canalejo, la sensación es agridulce: "llevamos 3 semanas salvados, y la realidad es que no estamos salvados". Esta percepción se fundamenta en las tres derrotas consecutivas y en una estadística demoledora aportada por Iñigo Orbaiz: Osasuna solo ha sumado 9 puntos de los últimos 33 posibles. No todo es negativo en el análisis del último partido. Javier Iborra destaca la figura del portero Aitor Fernández, de quien afirma que "hizo una gran parada a Pubil" y sostuvo al equipo. Iborra elogia su profesionalidad tras meses sin jugar y considera que "con el balón en los pies me dio bastante más seguridad que de la que me da Sergio Herrera", pidiendo su titularidad para el próximo encuentro. En el lado opuesto, las críticas se centran en varios jugadores. Iborra califica el partido de Boyomo como "espantoso", señalando que le vio una alarmante falta de intensidad: "no le vi ni intención de echar a correr de verdad". Otros señalados por su bajo rendimiento son Javi Galán, por su reincidencia en los penaltis, y Lucas Torró, cuyo rendimiento ha decaído notablemente. Más allá del rendimiento deportivo, Javier Iborra también ha puesto el foco en el mensaje que se transmite desde el vestuario. El periodista critica duramente la rueda de prensa de Kike Barja, a quien afea que se centrara en "las cosas pequeñas del árbitro" en un momento en el que el equipo "se está metiendo en un lío por méritos propios". Para Iborra, la situación exige "ser mucho más autocríticos". Aunque se reconoce que el arbitraje fue "horroroso para los 2 equipos", la opinión general es que Osasuna no debe buscar excusas externas. La necesidad de mirar hacia dentro, analizar los errores cometidos y apretar los dientes es el sentir mayoritario, especialmente cuando el equipo se enfrenta a una auténtica final el próximo domingo. El próximo partido en El Sadar contra el RCD Espanyol es calificado por todos como "una final". La preocupación es máxima, como expresa Asier Zabaleta: "estoy muy preocupado porque efectivamente veo fantasmas". Existe un debate sobre qué resultado beneficiaría más a Osasuna en el partido previo del Espanyol, pero la única certeza es la necesidad de puntuar en casa. El motivo de tanta urgencia es evitar a toda costa llegar a la última jornada con algo en juego. El partido final es en Getafe, un escenario que provoca "sudores fríos" y que Iñigo Orbaiz considera un destino a evitar. El equipo de Bordalás es visto como un rival extremadamente competitivo que, aunque no se juegue nada, no regalará nada. Mientras una parte de los analistas como Iñigo Orbaiz, Julio González y Álvaro Bañón confían en que los 42 puntos serán suficientes para la salvación, otros como Eduardo Canalejo y Asier Zabaleta se muestran más cautos. Ante este panorama, el llamado es unánime: es necesaria la "unión" y "llenar el Sadar" para empujar al equipo hacia la permanencia definitiva y evitar que la temporada termine en desastre.

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