Diario de Noticias
Era 1993 cuando unos chavales de Iruñea cogían la villavesa para juntarse en un local de Huarte y componer canciones. En el panorama de la música vasca reinaban el punk y el heavy metal. Gorka, Aitor, Patxi y Titi venían de escuchar bandas como Bad Religion, NOFX o Social Distortion. La escena de California del momento. Pero habían crecido en Euskal Herria y también bebían de Kortatu, Rip, Hertzainak o Jotakie. Esa fusión hizo de Leihotikan una banda peculiar en un contexto musical cambiante; un grupo que ha mantenido su identidad dentro del punk/hardcore en euskera durante más de treinta años. Y que sigan. Este sábado, Leihotikan celebrará su fin de gira en la Tótem en un directo que quiere disfrutar a tope con su público antes de retirarse un tiempo de la escena.
Go to News Site