Vanguardia
A las 7 de la tarde del viernes 7 de mayo de 1824 se levantó el telón del Theater am Kärntnertor, Viena. Desde días antes la expectación era mayúscula. Por fin, después de 10 años sin aparecer en público, Beethoven (1770-1827) aceptaba dirigir sus más recientes obras: la obertura La consagración de la casa , Op. 124. La segunda interpretación de algunos fragmentos de la Missa Solemnis , Op. 123 estrenada apenas un mes exacto antes; y la que sería la catedral de la música occidental de todos los tiempos: la sinfonía No. 9 en re menor Op. 125, terminada apenas días antes.
Go to News Site