Cope Zaragoza
Ser grande implica vivir momentos así. Solo el pre partido fue algo descomunal. El gesto del club de poner una camiseta naranja en cada asiento, menos en los huecos griegos claro, le dio al Roig Arena un colorido nunca visto antes. Más la ilusión, más las ganas… esas emociones se llevaron a la pista con unos minutos durísimos, de contacto alto. Tras dos minutos y medio, Badio abrió el marcador. Una especie de alivio y un grito de furia del Arena. Dos libres más de Papi, 4-0. El segundo tapón hizo dudar a los griegos, que llevaban cuatro minutos sin anotar. Taylor, hasta la cocina, 6-0. Cuatro cuarenta para que Nunn moviera el cero. Sin mucho tino pero con una tremenda convicción. Ataman metió físico con Grant y Rogkavopoulos. De Larrea, un triple en la esquina en su primer tiro. Red. Clase, 11-4, minuto 6. El cuarto se cerró 14-10. Marcador bajo, pero la defensa taronja había dejado en diez puntos al portaaviones verde. Con físico y corazón. Un triplazo de Nunn y Grant le dieron la primera ventaja a los visitantes, 14-15, pero eso trajo luego la segunda de la estrella verde. La primera de Montero devolvió la delantera, triple de una esquina, 19-17. El hombre de la máscara, Key, y Kam, con tres transiciones, encendieron el partido, 25-17, cinco para el descanso. Sako están siendo importante cambiando tiros y apagando luces. La defensa era tremenda. No metías fluido, pero atrás era una tela de araña, que provocaba malos tiros, pérdidas… y alguna transición. Larry, saliendo de su pose tranquila, con un mate puso la máxima, 27-18, minuto 16. La mecha de la traca encendida, para que hubiera técnica por una patada a una botella que acabó en la pista y la tercera de un Nunn desquiciado para un 35-18, minuto 18. A vestuarios con 35-23. Qué defensa. Montero, por elevación sobre Hayes-Davis, puso un más 15. Kam, en el poste, más 17, 43-26. Hayes-Davis empezó a carburar en modo rescate. Toliopoulos, con un triple desde el parking puso a diez. Estaba más dura la defensa griega, Valencia Basket falló algún tiro liberado y los verdes se cogieron al partido. Grant a siete, 43-36. Badio respondió a un triple de Hayes-Davis. Toliopoulos, otro. Menos mal que llegó la cuarta de Nunn. Badio, en la línea, daba aire, que ellos iban acercándose. Grant estaba haciendo todo el trabajo sucio, con Toliopoulos. A seis ellos, 50-44. Nunn, cerca de desquiciarse y de hacer una tontería. Había que resistir. Se había empinado el partido. ¿Qué se podía esperar? Un camino llano para volver a Atenas. Después de un canastón de Papi, que cerró el tercero con 20 puntos, Juancho hizo sonar la bocina con un triple impertinente, 56-50. Panathinaikos y su talento. A un cuarto como mínimo de la final 4. El último empezó con triple de Pradilla y respuesta de Osman. Resistir. Los corazones latían al triple de lo recomendado, 63-55. Tras dos ofensivos, a la tercera Darius puso 66-55. Pero es que Larry la lió gorda tras una gran acción defensiva de Key… triple, 69-55, a 5:30. Un siglo en tiempo de sufrimiento para llegar a Atenas. Pero se irá al lado oculto de la luna. Como quería Pedro. Historia.
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