ABC
Ángel Ayora (Málaga, 2004) fue invitado a última hora al PGA Championship por la consistencia y proyección de su juego. A sus 21 años es una de las grandes promesas del golf español. Antes de partir para Estados Unidos habló con ABC de su debut en un grande. Le avisaron la semana pasada de que tenía plaza para el PGA. ¿Cómo se prepara un torneo tan importante con tan poco tiempo? Pues voy a intentar tomármelo como un torneo más. Sé que es un 'major' y la importancia que tiene, pero mi rutina será la misma: estudiar el campo y jugar. Quiero afrontarlo con naturalidad. ¿Qué significa para usted jugar un grande? Es algo espectacular, tengo muchísimas ganas de competir con los mejores jugadores del mundo, de ver qué hacen, cómo juegan y, sobre todo, de poder ver en primera persona a dos de mis grandes ídolos: Scottie y Rory. ¿Qué es lo que más le gusta de ellos? Tengo muchas ganas de verlos en directo, incluso simplemente en el campo de prácticas, porque en vídeo parece imposible que la bola salga tan bien como les sale a ellos. Quiero ver cómo juegan, cómo piensan y qué estrategia siguen, para aprender a ser mejor jugador. A sus 21 años lleva ya tres como profesional y se ha rodeado de un equipo de lujo, con Juan Ochoa, Javier Ballesteros y Juan Carlos Ferrero. ¿Cree que todo va demasiado rápido? Bueno, yo intento ir poco a poco y que no me afecte la presión. Me siento muy arropado por todos los españoles y me gusta que me sigan tratando como al chavalín del grupo. Creo que aprendiendo de los demás cada semana es la mejor forma de ir ganando consistencia en el juego, como la que tiene Scheffler. Porque una semana buena la puede tener cualquiera, pero estar constantemente ahí arriba es lo difícil y eso es lo que quiero conseguir. Pese a su juventud ha tenido que tomar decisiones controvertidas como hacerse profesional con 18 sin pasar por la universidad o decirle que no a LIV Golf. ¿Cree que hizo lo correcto? Por supuesto, no me arrepiento de nada. Mi planteamiento siempre ha sido hacer las cosas poco a poco, ganar experiencia y labrarme una gran carrera. Si la cosa va fatal y dentro de cinco años tengo que dejarlo, seguiré teniendo 26 años y toda una vida por delante. El dinero no es un incentivo para mí; de hecho, en el Circuito Europeo también se gana bastante. El camino que quería seguir era jugar en el PGA Tour, estar ahí con los grandes, ganar torneos míticos, jugar 'majors' y formar parte de Ryder Cups y poco a poco lo voy consiguiendo.
Go to News Site