Cope Zaragoza
La Premiership escocesa vivirá este sábado su desenlace más apasionante en décadas. El Celtic venció en Fir Park con un polémico penalti en el descuento y se mantiene a un solo punto del líder, el Hearts. Ambos equipos se verán las caras en el Celtic Park en un duelo definitivo por el título. El Celtic se impuso 2-3 al Motherwell en un partido caótico. Elliot Watt y Liam Gordon marcaron para los locales, pero Daizen Maeda y Benjamin Nygren igualaron. En el añadido, el árbitro John Beaton pitó penalti, tras revisar el VAR, por una supuesta mano, y Kelechi Iheanacho lo transformó para dar la victoria a los visitantes. El polémico penalti llegó en el tiempo añadido tras un saque de banda lanzado desde lejos hacia el área del Motherwell. En el salto entre un defensa local y un atacante del Celtic, el balón pareció rozar el brazo del jugador del Motherwell, aunque la acción resultó extremadamente confusa. Lo que más indignó a comentaristas y aficionados no fue solo la decisión en sí, si no la velocidad con la que el árbitro John Beaton la tomó tras acudir al monitor del VAR: apenas 20 segundos le bastaron para señalar el punto de penalti en una acción donde no se apreciaba con claridad si el balón había impactado en la mano o en otra parte del cuerpo. Una decisión fulminante para una jugada que, según muchos, merecía un análisis mucho más detallado, dado lo que estaba en juego: el título de la Premiership escocesa. La decisión desató la tormenta. Kris Boyd, exjugador escocés, fue tajante: "Es evidente que le da en la cabeza. Si le da en la mano, simplemente cae a sus pies. La falta de tarjeta roja a Alistair Johnston contra el Rangers y ahora esto. Otra decisión dudosa que favorece al Celtic". El Hearts mantiene su ventaja de un punto en la cima tras vencer 3-0 al Falkirk en Tynecastle. Frankie Kent y Cammy Devlin marcaron en la primera parte, y Blair Spittal sentenció con un disparo con efecto en los últimos minutos. Con ese resultado, el Hearts está a un punto de lograr su primer título de liga en 66 años. El mundo del fútbol estará pendiente el sábado de Celtic Park en un duelo que puede romper la hegemonía de Glasgow en la liga escocesa después de 41 años. El último equipo, sin contar a Rangers o Celtic, que se llevó el título fue el Aberdeen de Sir Alex Ferguson en 1985. El Hearts lo tenía en la mano, pero ese polémico penalti se lo quitó. Sin él, el Celtic le tenía que haber ganado por 3 goles. Ahora necesitarán al menos puntuar para ser campeones.
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