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La Sección Décima de la Audiencia Provincial de Alicante ha condenado a un hombre a cuatro años de prisión como autor de un delito de abuso sexual agravado sobre su propia hija de catorce años. La sentencia considera probado que el padre suministró un sedante a la menor en una infusión para cometer los hechos, que tuvieron lugar en enero de 2022 en el domicilio familiar de Pinoso (Alicante). Además de la pena de prisión, el tribunal le ha impuesto una prohibición de aproximarse a menos de 300 metros y de comunicarse con la víctima durante seis años. También se le condena a nueve años de inhabilitación especial para cualquier profesión que implique contacto con menores y a cinco años de libertad vigilada a cumplir tras la pena de cárcel. En concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar a su hija con 6.000 euros por el daño moral causado. Según declara probado la sentencia, los hechos ocurrieron sobre las 6:30 horas del 26 de enero de 2022, cuando la menor, de catorce años, se encontraba en casa de su padre. El acusado, "guiado por ánimo libidinoso", le suministró una infusión y, una vez en la cama, le realizó tocamientos en los genitales y en el pecho. Posteriormente, intentó que la menor le tocara el pene, pero ella retiró la mano "sintiendo y expresando asco", y frotó sus genitales contra el cuerpo de la joven. Aunque el acusado negó los hechos durante el juicio, el tribunal ha basado la condena en la declaración de la víctima, a la que otorga plena credibilidad. La sentencia destaca que el testimonio de la menor ha sido persistente y sin contradicciones en todas las fases del procedimiento, describiendo siempre los hechos de la misma manera. El relato de la joven ha quedado corroborado por pruebas periféricas clave. La menor afirmó haberse sentido "mareada, incapaz de moverse, con alucinaciones" durante los abusos. Un análisis posterior detectó la presencia de zolpidem en su orina, una sustancia activa hipnótica y sedante. Aunque no se pudo acreditar que el padre se la suministrara intencionadamente, la sala concluye que "la presencia de este fármaco reafirma lo manifestado por la víctima sobre su situación física cuando suceden los hechos". La defensa del acusado solicitó la libre absolución, argumentando que este no podía subir escaleras por problemas físicos para llegar a la habitación de su hija, situada en la planta de arriba. Sin embargo, un informe médico forense concluyó que sus dolencias "no le incapacitan gravemente su movilidad" y no le imposibilitan subir escaleras. El testimonio de una sobrina que supuestamente durmió en la casa fue descartado por sus imprecisiones y contradicciones. La acusación particular ha sido ejercida por el abogado penalista Vicente Orts Barrigón, que solicitó una indemnización de 12.000 euros para la víctima. Finalmente, la sentencia ha fijado la cantidad en 6.000 euros y ha impuesto al condenado el pago de las costas procesales, incluidas las de esta acusación.
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