Collector
Ignacio Peinado habla en Málaga sobre vivienda: "Cuando un extranjero compra, se recaudan impuestos suficientes para construir una VPO" | Collector
Ignacio Peinado habla en Málaga sobre vivienda:
Cope Zaragoza

Ignacio Peinado habla en Málaga sobre vivienda: "Cuando un extranjero compra, se recaudan impuestos suficientes para construir una VPO"

El precio de la vivienda en Málaga capital está más caro que nunca. Comprar una casa se ha convertido en una misión imposible para miles de malagueños, que ven cómo los precios se han incrementado un 50% en los últimos cinco años. Según datos del portal Idealista, el precio medio se sitúa ya en los 3.700 euros el metro cuadrado, una cifra que está 1.000 euros por encima de la media nacional y que posiciona a Málaga como la quinta ciudad más cara de España para adquirir una vivienda. En la práctica, un inmueble de 90 metros cuadrados alcanza un precio medio de 330.000 euros, una barrera insalvable para muchos. Esta tensión en el mercado inmobiliario está provocando un éxodo silencioso de vecinos que se ven forzados a abandonar los barrios donde han vivido siempre. Es la historia de Ana Belén, una malagueña que, tras tener que dejar su piso de alquiler, se enfrentó a la cruda realidad al intentar comprar en su propio barrio, Puerta Blanca, en la zona oeste de Málaga. La construcción de nuevas promociones ha disparado los precios hasta hacerlos inaccesibles. Ana Belén relata cómo las nuevas viviendas que se están levantando en la zona, de dos o tres habitaciones y unos 90 metros cuadrados, "rondan los 350.000 euros". Esta situación la llevó a una conclusión dolorosa. "Cuando el año pasado tenía que cambiar de vivienda por cuestiones personales, me di cuenta que no me podía quedar en el barrio", lamenta. Para ella, permanecer allí era una prioridad fundamental por sus redes de apoyo. "Para mí eso era importante porque mi familia está aquí, me ayuda con los niños, el colegio de los niños está aquí, pero yo me ponía a buscar y era imposible encontrar algo que se adecuara a las necesidades de mis hijos y que yo pudiera pagar", explica. La búsqueda de alternativas asequibles en barrios cercanos tampoco dio frutos. Las viviendas que encontraba a un precio más razonable presentaban importantes inconvenientes. "Tienen ya ciertos años, entonces, no tienen unas calidades apropiadas, todas necesitaban reforma, no tenemos aparcamiento", detalla. Ana Belén pone como ejemplo el cercano barrio de La Luz, donde, aunque podía encontrar algo más asequible, se topaba con otro problema grave: "La dificultad de aparcar en ese barrio es una cosa increíble, los coches duermen en doble fila". Como tantos otros malagueños, la única salida para Ana Belén ha sido marcharse del núcleo urbano. "Yo me he tenido que ir a vivir, pues, al extrarradio, a un barrio que está fuera, digamos, de lo que es el núcleo de Málaga, Churriana", cuenta. Describe su nuevo lugar de residencia como "un pueblecito", donde pudo encontrar una oportunidad que califica de "chollo". Sin embargo, advierte de que la espiral de precios también está llegando allí: "He aprovechado la oportunidad, porque también allí se está poniendo la vivienda muy cara". Aunque por fin ha encontrado una casa que se adapta a su economía y al espacio que su familia necesita, este cambio ha traído consigo nuevos inconvenientes logísticos. La distancia se ha convertido en un factor que condiciona su día a día. "Cuando salgo por la mañana, hay veces que no me trae cuenta volver a mi casa. Tengo que buscar cosas para hacer aquí, porque yo tengo que recoger al mayor a las dos menos cuarto. Te tiras todo el día fuera de tu casa realmente", confiesa sobre su nueva rutina. Los expertos coinciden en el diagnóstico: la oferta no satisface a la demanda. Hay un parque de viviendas insuficiente para la cantidad de gente que quiere vivir en Málaga. Para los promotores y constructores, la situación es crítica. Ignacio Peinado, presidente de Fadeco Promotores, la organización que representa al sector en Andalucía, es tajante al respecto: "No hay vivienda suficiente". Según Peinado, el problema de fondo es que "el déficit se da entre el número de vivienda que se construye y el número de hogares que se forman". Cifra este déficit en Andalucía en casi 200.000 viviendas que, simplemente, "no existen". Peinado identifica una causa principal que frena la construcción de nuevas viviendas: la parálisis administrativa. "Ha habido casi más de una década de paralización total de lo que era la producción de la transformación urbanística", afirma. Y añade una crítica contundente: "Creo que de una manera principal, porque el urbanismo ha sido secuestrado por la burocracia". El presidente de los promotores andaluces denuncia que "se tarde más de 5 veces en coleccionar permisos en esa burocracia, que en construir luego una gran obra pública". Para desatascar la situación, desde Fadeco se reclaman soluciones concretas como la "agilidad administrativa y la seguridad jurídica". Peinado aboga por medidas como el "silencio positivo" y que "se tomen a las empresas como mayor de edad", reconociendo que los proyectos inmobiliarios tienen "unos enormes plazos de maduración, que muchas veces están simplemente en las restricciones o en la lentitud de las normas". Otro de los factores que impactan en el precio es la compra por parte de extranjeros con mayor poder adquisitivo. Sin embargo, Ignacio Peinado ofrece una reflexión diferente sobre este fenómeno, poniendo el foco en la recaudación fiscal. "Más del 30% de lo que un cliente acaba pagando por la vivienda es recaudación de la administración pública", asegura. Por ello, lanza una pregunta: "Cada vez que un extranjero compra una vivienda, se recauda lo suficiente por parte de la administración para construir una VPO. ¿Por qué esa recaudación no se está destinando a hacer más vivienda? Porque el problema que tenemos es de escasez". Ante la imposibilidad de comprar, muchos malagueños se ven abocados al mercado del alquiler, pero el panorama no es más alentador. Esta modalidad también ha alcanzado su máximo histórico, situándose en 16 euros el metro cuadrado, según Idealista. Esto se traduce en que alquilar un piso de 90 metros cuadrados en la capital supone un desembolso medio de 1.450 euros mensuales. La subida es drástica si se compara con la situación de hace unos años, cuando ese mismo piso costaba unos 900 euros, lo que representa un incremento de 550 euros al mes. Al igual que en el mercado de compraventa, el alquiler sufre una grave falta de oferta. Uno de los motivos es el auge de las viviendas de uso turístico. Según datos de la Junta de Andalucía, en Málaga capital hay registrados unos 12.000 alojamientos de este tipo, inmuebles que salen del mercado de larga temporada y reducen drásticamente la oferta disponible para los residentes. A este fenómeno se suma el atractivo de Málaga para grandes empresas, especialmente del sector tecnológico. Antonio Vera, gerente de ABC Inmobiliaria, señala que "hay mucha empresa que está poniendo su sede aquí en Málaga", lo que "hace que siga disminuyendo la oferta y que, por ende, sigan aumentando los precios". Estos nuevos trabajadores suelen tener un poder adquisitivo por encima de la media, especialmente en comparación con los sueldos del sector servicios, que sigue siendo el principal motor económico de la provincia al acaparar el 80% de la actividad. Mientras tanto, el Gobierno andaluz ha implementado varias medidas para paliar la situación. Entre ellas, la financiación para construir pisos de VPO en barrios como El Perchel, la colaboración para desarrollar más de 1.000 viviendas destinadas al alquiler en el sector Universidad o la oferta de avales públicos para jóvenes que permiten financiar el 95% de la compra. Sin embargo, la realidad del mercado demuestra que el acceso a la vivienda, ya sea en propiedad o en alquiler, sigue siendo una de las principales preocupaciones y un desafío mayúsculo para los ciudadanos de Málaga.

Go to News Site