Confidencial Digital
Lea Artibai y Busturialdea se han convertido en el símbolo de un problema que afecta desde hace años a cientos de vecinos de Bizkaia. La desaparición de oficinas bancarias y cajeros automáticos ha dejado a numerosos municipios sin acceso inmediato al efectivo, obligando a muchos residentes a desplazarse varios kilómetros para realizar operaciones básicas. El fenómeno no solo afecta a personas mayores o a pequeños comercios. También condiciona la vida diaria de quienes viven en el entorno rural y dependen del dinero en metálico para compras cotidianas. Mientras las administraciones intentan revertir la situación con nuevos planes públicos, estas dos comarcas siguen encabezando una lista que evidencia el avance de la exclusión financiera en el territorio. Más información en la web oficial del Gobierno Vasco.
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