EL ESPAÑOL
La dimisión del ministro de Sanidad británico y el movimiento para que el alcalde de Mánchester entre en el Parlamento auguran un asalto a su liderazgo dentro del laborismo. Diputados y altos cargos de su partido reprochan al primer ministro haber desdeñado las advertencias sobre los lazos de Mandelson con Epstein y haber llevado a su partido a la derrota.
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