El Plural
La cobertura electoral de Canal Sur atraviesa uno de sus momentos más delicados en plena campaña andaluza del 17M. Mientras la televisión pública vive una huelga que ha llegado incluso a provocar apagones en directo y emisiones interrumpidas, uno de sus formatos estrella de análisis político, el espacio encabezado por Teodoro León Gross tras los debates electorales, tampoco consigue consolidarse ante la audiencia. Es más, los datos de los últimos días reflejan una notable irregularidad y varias jornadas con cifras especialmente preocupantes para una cadena pública inmersa en el tramo decisivo de unas elecciones autonómicas. Mesa de Análisis arrancó la pasada semana, el lunes 4 de mayo, con un 6,8% de cuota y 42.000 espectadores, sin embargo, apenas un día después se desplomó hasta el 3,8% y 22.000 seguidores, entrando ya en terrenos especialmente débiles para un formato concebido como referencia informativa durante la campaña. La situación volvió a repetirse el 7 de mayo, cuando el espacio marcó un 4,1% y 29.000 espectadores, y nuevamente los días 12 y 13 de mayo, con un 4,5% y 28.000 espectadores y un 4,4% y 29.000 espectadores respectivamente. Son cifras especialmente delicadas para una televisión pública que ha convertido las elecciones andaluzas en una de sus grandes apuestas de programación. Solo el 8 de mayo, con un 12,7% y 80.000 espectadores, y el 11 de mayo, con 71.000 seguidores coincidiendo con el debate electoral, el espacio logró escapar temporalmente de una tendencia claramente descendente. Pero el contexto en el que se producen estos datos es todavía más complejo. Canal Sur se encuentra inmersa en una huelga convocada por el comité intercentros de RTVA en plena campaña electoral, una protesta que ha colocado a la dirección de la cadena en el centro de las críticas. Los trabajadores denuncian no solo la precariedad y la temporalidad en la plantilla, sino también "el uso partidario que la dirección de la RTVA hace de los servicios informativos". Esa acusación ha vuelto a cobrar fuerza durante la cobertura del 17M, especialmente por la elección de determinados perfiles en las mesas de análisis político. En ese escenario aparece Teodoro León Gross, un rostro habitual de la opinión conservadora y un perfil frecuentemente vinculado a posiciones cercanas al PP andaluz. Su presencia al frente del análisis postelectoral ha sido objeto de críticas en redes sociales y entre sectores de la oposición, que cuestionan el sesgo ideológico de la cadena pública bajo la etapa de Juanma Moreno. Aunque Canal Sur ha defendido reiteradamente la pluralidad de sus espacios, la percepción de una línea editorial favorable al Ejecutivo andaluz sigue muy presente entre parte de la audiencia y de la propia plantilla. La tensión interna ha ido creciendo en paralelo al desarrollo de la campaña. El comité de huelga llegó a denunciar públicamente que la dirección estaba "mintiendo a la plantilla y a la ciudadanía" sobre el alcance de los paros y sus reivindicaciones. Al mismo tiempo, los trabajadores insistían en que las movilizaciones no pretendían perjudicar el derecho a la información...
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