COPE
El Hospital Universitario Can Misses (Ibiza) se encuentra en el centro de la polémica tras la agresión sexual sufrida por una paciente ingresada en una planta de hospitalización convencional. El gerente del Área de Salud de Ibiza y Formentera (ASEF), Eduardo Escudero, ha comparecido ante los medios para dar detalles sobre la investigación y el estado de la víctima, calificando el suceso como un "desgraciado incidente" que obligará al centro a replantear por completo sus sistemas de vigilancia. Según explicó Escudero, la Policía Nacional ya está investigando el caso y ha revisado minuciosamente las cámaras de seguridad del hospital. Las imágenes han permitido detectar que el asaltante "ha forzado una puerta de entrada" para acceder al interior del recinto de madrugada, cuando el hospital principal ya se encuentra cerrado al público. La audacia del agresor no se quedó ahí: para escapar del centro tras cometer el delito, "lo hace a través de otra diferente puerta que también logra forzar". A pesar de este fallo en el perímetro, el gerente descartó que se hayan producido robos o más desperfectos materiales en el centro. "Evidentemente, este incidente nos va a hacer replantear todo el sistema de seguridad del hospital. Es lo primero que vamos a hacer", ha asegurado con rotundidad Escudero, empatizando con el sufrimiento de la paciente y de su familia, quienes se encuentran "francamente mal". Aunque en un primer momento se especuló sobre si el agresor pudiera ser un conocido de la víctima que se hubiera colado en el hospital, el gerente se ha mostrado escéptico. "Si tengo que dar mi opinión, no, porque es muy extraño. Esa persona podría haber estado dentro y no hubiera hecho falta forzar ninguna puerta", señaló. A falta de confirmación policial definitiva, Escudero adelantó que la colaboración ciudadana y tecnológica ha dado frutos rápidos: "Nos ha comentado la policía que ya parece ser que ha sido detenida". La identificación ha sido posible gracias al rastreo de las cámaras de seguridad del centro y a los datos clave aportados por la propia mujer agredida. El hospital activó de inmediato los protocolos internos tras el suceso, que incluyeron tanto la intervención del médico forense y la policía como una primera asistencia de urgencia. Escudero ha querido hacer hincapié en que la prioridad absoluta ahora mismo es el bienestar de la paciente. Actualmente, a la mujer se le ha asignado una habitación individual por motivos de privacidad y seguridad, donde permanece bajo custodia policial. "Ahora mismo está recibiendo todo lo que necesita. La misma psicóloga que estuvo el día del incidente ha continuado visitándola", concluyó el gerente de ASEF, garantizando el soporte terapéutico por tiempo indefinido.
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