Collector
Hablar con un adolescente no se vuelve más difícil por casualidad. El verdadero problema es que padres e hijos dejan de hablar el mismo idioma emocional sin darse cuenta | Collector
Hablar con un adolescente no se vuelve más difícil por casualidad. El verdadero problema es que padres e hijos dejan de hablar el mismo idioma emocional sin darse cuenta
Gizmodo en Español

Hablar con un adolescente no se vuelve más difícil por casualidad. El verdadero problema es que padres e hijos dejan de hablar el mismo idioma emocional sin darse cuenta

La adolescencia no rompe el diálogo de un día para otro. Lo que suele romperse es la forma de comunicarse. Muchos padres siguen hablando como si aún hubiera un niño enfrente, mientras el adolescente empieza a pedir autonomía, privacidad y otra manera de ser escuchado. El conflicto aparece justo ahí: en una conversación que nunca evolucionó.

Go to News Site