Faro de Vigo
Con solo 26 años, Guillermo Fernández Portas asume la presidencia del Club Deportivo Lalín en un momento de euforia y responsabilidad tras el regreso del equipo a la Tercera Federación. Su llegada al cargo no es fruto de la improvisación, sino de un compromiso meditado con el proyecto que ayudó a construir durante el último año como directivo. Portas reconoce que aceptar el puesto fue una decisión complicada, marcada por la madurez de quien entiende el peso de una institución histórica, pero pesó más el deseo de proteger el esfuerzo colectivo realizado hasta ahora: "Aceptar el cargo fue una decisión complicada, pero motivada sobre todo porque llevaba un año trabajando con esta directiva y desde dentro vi el trabajo real que había y no quería que fuera en vano", afirma el nuevo mandatario, que busca dar continuidad a la labor de la junta saliente para asegurar que el crecimiento del club sea sostenible y no un éxito efímero.
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