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Toni, farmacéutico: "El producto estrella es el Ozempic, es muy caro, cuesta unos 134 euros y está muy restringido; los medicamentos ya no dan tanto dinero, un Omeprazol, que ahora vale 2,42 euros, antes costaba 30" | Collector
Toni, farmacéutico:
Cope Zaragoza

Toni, farmacéutico: "El producto estrella es el Ozempic, es muy caro, cuesta unos 134 euros y está muy restringido; los medicamentos ya no dan tanto dinero, un Omeprazol, que ahora vale 2,42 euros, antes costaba 30"

En el mundo de la salud, algunos medicamentos acaban convirtiéndose en auténticos fenómenos sociales más allá de su uso clínico. Su popularidad crece rápidamente por la demanda, los titulares o las tendencias, transformando fármacos concretos en productos “de moda” dentro del mercado farmacéutico. Toni Miquel, un farmacéutico, ha desvelado precisamente la realidad detrás del que se ha convertido en el "producto estrella" de las farmacias: el Ozempic. Este medicamento, concebido para pacientes diabéticos, se ha popularizado por su efecto para adelgazar, lo que ha desatado una auténtica "búsqueda del tesoro". "El producto estrella es el Ozempic, es muy caro, cuesta unos 134 euros y está muy restringido", afirma Toni. La alta demanda ha provocado que el fármaco esté "muy restringido" y que "casi no hay", generando un conflicto. Según explica el farmacéutico, los pacientes insulinodependientes se quejan de la escasez.  Esta situación pone de manifiesto la tensión entre el uso médico prescrito y la búsqueda estética. Más allá de fármacos concretos, el modelo de negocio de una farmacia es complejo y regulado. Para abrir una, el primer requisito es ser farmacéutico, ya que cada profesional solo puede poseer una. Las licencias funcionan de manera similar a las de los taxis, concediéndose por concurso público en función de la población y manteniendo una distancia mínima de 250 metros con otros centros de salud o farmacias en lugares como Mallorca, explica Toni en una grabación de Adrián G. Martín El precio de una farmacia en el mercado libre está directamente ligado a su facturación. "Hoy en día estamos en que si tú facturas 1.000.000, se vende por 2.000.000, o sea, se multiplica por dos", detalla. La revalorización de la licencia no es automática, sino que depende del trabajo del farmacéutico para aumentar la facturación y el potencial del negocio. El sector ha experimentado una transformación radical en su rentabilidad. Toni es claro al respecto al señalar que el margen de beneficio de los fármacos ha caído en picado con el paso de los años. "Hoy en día, los medicamentos ya no dan tanto dinero", asegura. Para ilustrar este cambio, el farmacéutico pone un ejemplo muy gráfico: "Un simple Omeprazol, que ahora vale 2,42 euros, antes te costaba 30 euros". Esta bajada de precios obliga a las farmacias a reinventarse y buscar nuevas vías de ingresos más allá de la dispensación de recetas. La solución ha sido potenciar la parafarmacia, que incluye productos de dermocosmética, nutrición y otros artículos de venta libre. En su farmacia, ubicada en una zona turística, la venta libre representa un 65% de la facturación, frente al 35% de los medicamentos. Además, la rentabilidad es mayor en los medicamentos genéricos, que ofrecen mayores descuentos a las farmacias que las marcas originales. Otro servicio que ofrecen son las fórmulas magistrales preparadas en laboratorio. Entre las más demandadas se encuentran preparados muy populares "para los hombres que tenemos poco pelo" y para fortalecerlo tras los injertos capilares. El farmacéutico también ha notado un cambio en las dolencias de los pacientes, especialmente a raíz del coronavirus, con un aumento de casos de ansiedad y depresiones. "La gente viene como más nerviosa", comenta, lo que le lleva a pensar que hay más personas tomando este tipo de medicación.

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