Cope Zaragoza
La corrida de Talavera ha culminado con el triunfo de los tres diestros, Roca Rey, Alejandro Talavante y Tomás Rufo. El peruano ha conseguido abrir la Puerta Grande tras cortar una oreja a cada uno de sus toros, mientras que Talavante y Rufo han obtenido dos apéndices cada uno en una tarde marcada por el variado juego de los astados de Alcurrucén, según informa mundotoro.com. La actuación de Alejandro Talavante ha estado marcada por dos faenas de distinto signo. Con el primer toro de la tarde, un animal de Alcurrucén que salió muy parado, el diestro extremeño demostró su oficio con una faena de mucha técnica y torería. A pesar de la falta de lucimiento con el capote, aprovechó la clase del astado para firmar naturales de trazo curvo que calaron en los tendidos, aunque la labor quedó malograda con la espada al necesitar tres intentos. Sin embargo, su momento cumbre llegó con el cuarto, un toro que apuntó buenas maneras desde el inicio. Talavante lo recibió con lances a pies juntos y explayó su toreo desde el principio, toreando en redondo sobre la diestra y dibujando pasajes de bella factura al natural. El cierre por manoletinas y una estocada entera rubricaron una labor que le valió dos orejas. La tensión llegó en el momento de la puntilla, cuando Manuel Izquierdo fue arrollado sin consecuencias graves. Andrés Roca Rey ha basado su triunfo en la entrega y la exposición. Paseó su primera oreja del segundo de la tarde, un ejemplar serio pero agarrado al piso y carente de transmisión. El peruano tuvo que poner la emoción que le faltaba al burel, construyendo poco a poco una faena de mando sobre ambas manos tras un meritorio quite por caleserinas. Un golpe de descabello tras la estocada no impidió el trofeo. Su pase a la Puerta Grande llegó con el quinto, un berrendo en colorado que fue devuelto y sustituido por un sobrero de Alcurrucén con movilidad pero sin entrega. Lejos de dudar, Roca Rey apostó y se la jugó en una labor de mucha exposición y cercanías, generando momentos de gran emoción y tensión que contagiaron al público. Una gran estocada al segundo intento le aseguró la oreja que necesitaba para salir a hombros. El toledano Tomás Rufo ha cortado también dos orejas, una a cada uno de sus oponentes. Con el tercero, un toro noble y con clase pero de fuerzas medidas, firmó una faena dispuesta y valerosa. Tras un buen tercio de banderillas de Sergio Blasco y Fernando Sánchez, Rufo pulseó las embestidas y firmó estimables series al natural, destacando en el cierre con circulares invertidos y desplantes de mucha exposición. Un pinchazo previo a la estocada no fue óbice para que paseara una oreja. La segunda oreja llegó del sexto, un toro con muchos kilos y falto de fuerzas que generó protestas. El presidente lo mantuvo y Tomás Rufo ofreció una demostración de madurez y capacidad. El de Pepino sostuvo al animal en una labor cadenciosa y de buen fondo, sobresaliendo en el toreo al natural con series profundas. Fue una actuación de mucho mérito por la condición del oponente, rubricada con una buena estocada que le valió el apéndice.
Go to News Site